Ushuaia 26 de febrero 2026.- Desde el norte del país, donde se encuentra de descanso, el ex funcionario Viaña lanzó un duro diagnóstico sobre la situación de Tierra del Fuego y habló de un “proceso de deterioro progresivo” marcado por un Estado sobredimensionado que —según afirmó— “devora los recursos destinados a servicios esenciales”.
En declaraciones a FM Ártika, sostuvo que el problema provincial “no es únicamente financiero, sino estructural” y apuntó contra el crecimiento de la planta política y administrativa. “Salud, educación y seguridad han quedado relegadas frente a una lógica de sostenimiento del poder político”, disparó.
En ese sentido, cuestionó la brecha entre los aumentos salariales de la clase política y las ofertas a sectores como el docente. “Si no le damos valor a la educación, no vamos a salir nunca del estancamiento; con educación salimos de la pobreza”, afirmó.
Viaña también criticó la expansión de estructuras estatales como Terra Ignis Energía S.A., al considerar que avanzar en áreas hidrocarburíferas que incluso empresas como YPF dejaron de considerar estratégicas implica “incrementar el gasto sin resolver el déficit energético ni generar empleo sostenible”. Para el ex funcionario, el Estado debería asumir un rol facilitador y asociarse con el sector privado, en lugar de administrar unidades de negocio bajo una lógica burocrática.
En materia sanitaria, advirtió sobre el desfinanciamiento de la obra social estatal y del hospital público, y consideró “inaceptable” que los aportes de los trabajadores no se traduzcan en mejores prestaciones.
Además, rechazó la creación de nuevas tasas o tributos como salida a la crisis y propuso una mesa de diálogo amplia entre empresarios, trabajadores y Gobierno para redefinir prioridades. Recordó proyectos históricos inconclusos, como el puerto de Río Grande y desarrollos productivos estratégicos, y sostuvo que la provincia “perdió el futuro por mirar demasiado el presente”.
El tramo más crítico de su análisis estuvo vinculado al manejo financiero. Viaña advirtió sobre el crecimiento de la deuda y el uso de adelantos de coparticipación para pagar salarios, una dinámica que —según dijo— podría derivar en una cesación de pagos o incluso en una intervención federal si no se produce un “volantazo” en la gestión.
Pese al diagnóstico severo, sostuvo que la provincia aún cuenta con un empresariado y una sociedad con capacidad de recuperación, aunque llamó a asumir responsabilidad política y ciudadana. “La crisis no es inevitable, pero exige memoria y compromiso”, concluyó.