Ushuaia 08 de octubre 2023.- La relación entre la justicia injusta y la política corrupta es un tema que ha preocupado a la sociedad en muchas partes del mundo, y Tierra del Fuego no es la excepción. En esta región, como en otros lugares, la percepción de una justicia que no actúa de manera imparcial y el espectro de la corrupción política han llevado a un profundo descontento entre los ciudadanos.

La justicia es el pilar fundamental de cualquier sociedad democrática, y su propósito es garantizar que todos los individuos sean tratados por igual ante la ley. Sin embargo, cuando esta premisa se ve socavada por decisiones judiciales que parecen estar influenciadas por intereses políticos o económicos, la confianza en el sistema legal se erosiona. Esto es particularmente perjudicial en una región como Tierra del Fuego, donde los desafíos económicos y ambientales a menudo requieren una aplicación imparcial de la ley.

La política corrupta, por otro lado, mina la integridad de las instituciones gubernamentales y socava la confianza de la ciudadanía en sus líderes. Cuando los ciudadanos perciben que los funcionarios electos están más preocupados por enriquecerse que por el bienestar de la comunidad, la indignación aumenta. Esta falta de confianza en el sistema político puede llevar a una mayor tolerancia hacia la injusticia en general, ya que se cree que aquellos en el poder están por encima de la ley.

La relación entre la justicia injusta y la política corrupta se retroalimenta. Cuando la política es corrupta, es más probable que los individuos influyentes eviten la rendición de cuentas y busquen protección a través de la manipulación de la justicia. A su vez, una justicia que no es imparcial y que no cumple su función adecuadamente permite que la corrupción florezca.

Para abordar este problema en Tierra del Fuego, es esencial una mayor transparencia en el sistema político y una vigilancia ciudadana activa. Los ciudadanos debemos exigir que sus líderes rindan cuentas por sus acciones y que el sistema judicial sea independiente y capaz de actuar sin influencias externas.

 

Restaurar la confianza en las instituciones requiere un esfuerzo conjunto de la ciudadanía, los líderes políticos y el sistema judicial para garantizar que la justicia sea verdaderamente imparcial y que la corrupción sea combatida de manera efectiva.

Solo así se puede avanzar hacia una sociedad más justa y democrática.
Conocerán la verdad, y la verdad nos hará LIBRES!

Valeria Regueiro
Secretaria General de la Asociación del Personal de los Organismos de Control.