Ushuaia 24 de julio 2021.- Los principales destinos del país notan, en estos días, un mayor movimiento turístico: más personas se animaron a viajar por la Argentina que en el verano. Sin embargo, la ocupación en hoteles no es la esperada.
Los hoteles de cuatro y cinco estrellas promedian, en el país, un 40% de ocupación, con algunos destinos que superan ese porcentaje, y otros que están muy por debajo. Así, los establecimientos están 34 puntos por debajo del nivel de ocupación vivido en julio de 2019, en tiempos «normales», sin pandemia, cuando promediaban 74%, según datos de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT).
De todos modos, ese porcentaje representa una mejora frente al 20% promedio en el verano y, también, comparado con las casi nulas reservas que se registraban hace un mes para este invierno. Así, sirve para dar algo de aire a las empresas que viven del turismo, tras muchos meses con ingresos prácticamente nulos.
Ushuaia cuenta en estas vacaciones de invierno con 54% de ocupación hotelera, frente al 79% de 2019, un poco mejor y por encima de la media del 40% en el país.
«Por lejos, los de Buenos Aires son los grandes perdedores. No avanzaron, en estos días, las reservas que tenían previamente. Hasta que no puedan ingresar los extranjeros al país ni se puedan realizar congresos y convenciones, los hoteles de la ciudad no tienen mucha salida», advierte Roberto Amengual, presidente de la AHT.
Al respecto, Aldo Elías, vicepresidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), explica: «Recién ahora mejoraron los aforos para teatros, museos y gastronomía. Los turistas del interior que vienen a Buenos Aires en invierno es para disfrutar de la oferta cultural y gastronómica que ofrece la ciudad, por las salidas. Pero al resolverse la reapertura de estas propuestas o mejorar su aforo sobre la fecha, no pudieron planificar con tiempo. Eran los que podían venir, al no haber extranjeros ni eventos. Y tampoco lo hicieron, ante la incertidumbre».
Bariloche recibió a muchos turistas, pero la ocupación en julio ronda el 47%, al igual que Villa La Angostura. Dos años atrás, el 79% de sus camas estaban ocupadas.
«En Bariloche hay mucha gente. Pero se alojan en cabañas y otros alojamientos, no en hoteles, aunque éstos les aseguran el cumplimiento de los protocolos, porque buscan mantener la burbuja familiar, estando solos. El destino está bien, pero la hotelería no. Aún así, es mejor que el invierno pasado, cuando estaba todo cerrado», explica Elías.