Ushuaia 10 de noviembre 2025.- Antonella Ferlido, madre de Lautaro, un adolescente de 13 años de Río Grande, relató en diálogo con El Cronista Urbano la difícil situación que atraviesa su familia debido a la falta de respuestas de la obra social, lo que impidió la realización de una cirugía que había sido programada para el pasado 7 de noviembre.

Lautaro padece desde pequeño un tumor en el fémur izquierdo. En el último año, los controles revelaron un crecimiento significativo y la necesidad de una intervención urgente. “El tumor es agresivo y le está comiendo el fémur. Si no se opera pronto, puede perder el hueso”, explicó su madre.

Sin embargo, cuando todo parecía encaminado, la operación fue suspendida. El médico especialista viajó especialmente desde Buenos Aires a Río Grande para realizar la cirugía, pero al llegar se encontró con que la obra social no había pagado los insumos necesarios, pese a que el día anterior le habían asegurado a la familia que estaba todo en orden.

Me mintieron en la cara. El jueves me dijeron que estaba todo, y el viernes cuando llegamos a la cirugía nos encontramos con que no habían pagado. El médico tuvo que decirnos que no podía operar”, contó Antonella.

A la frustración por la suspensión se sumó otro aspecto: ese mismo día la obra social estaba cerrada por las elecciones internas. “Nadie nos atendió, nadie respondió el teléfono. Nos enteramos después de que había elecciones. Quedamos solos”, relató.

La situación se agrava porque el especialista que sigue el caso no podrá volver a atender hasta febrero debido a su licencia por paternidad. Según Ferlido, no existen muchos profesionales capacitados para realizar este tipo de cirugía ni en la provincia ni en Buenos Aires.

No podemos esperar hasta febrero. El tumor sigue creciendo y mi hijo tiene dolor. Él antes hacía deporte, vivía en movimiento. Hoy está encerrado sin poder hacer nada”, expresó.

La familia evalúa iniciar acciones judiciales. “Estamos jugando con la salud de una criatura. Lo que estamos viviendo es terrible y no puede volver a pasar”, afirmó.

Además, recordó que en octubre el gobernador se había comunicado con ella y se había comprometido a garantizar la operación o a derivar a Lautaro a Buenos Aires con todo cubierto. “Nos prometieron eso. Tenemos los audios. Pero hasta ahora nadie volvió a llamarnos”, señaló.

En lo económico, la situación también se volvió difícil: la familia debió pagar consultas, traslados y parte de los estudios. “Estamos haciendo rifas, vendiendo empanadas. Todo cuesta”, describió.

Antonella concluyó que este lunes volverá a presentarse personalmente en la obra social para exigir una respuesta:

No podemos esperar más. Vamos a seguir hasta que lo operen”.