Ushuaia 20 de diciembre 2025.- En un plenario de comisiones, la Legislatura fueguina comenzó a analizar el proyecto que propone la cesión total de acciones y concesiones hidrocarburíferas que Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) mantiene en la provincia a favor de Terra Ignis, la empresa energética del Estado fueguino. La iniciativa incluye tres áreas de explotación ubicadas en la zona norte: Lago Fuego, Los Chorrillos y Tierra del Fuego.

Tras el encuentro, el legislador Jorge Lechman (Somos Fueguinos) expresó duras críticas al proceso. “Estamos tratando la salida de YPF de Tierra del Fuego. Como dijo el legislador Löffler, es triste ver que una empresa prácticamente fundadora de la zona norte se esté retirando”, afirmó. Además, se mostró sorprendido por el cambio de postura de la petrolera: “Hace diez años vinieron a rogar que se les renueven los contratos y hoy, como no es negocio, nos descartan”.

Lechman fue aún más gráfico al cuestionar el acuerdo: “Nos están dejando un Falcon viejo a precio de un Fórmula 1. Pretenden venderle a una empresa del Estado zonas que ya no son productivas —o lo son mínimamente— y, además, nos dejan un pasivo ambiental que ni siquiera fue evaluado”.

El parlamentario también calificó de “vergonzosa” la modalidad del encuentro, al considerar inadmisible que un tema de tal magnitud se aborde de manera remota y sin documentación respaldatoria suficiente. “Los recursos de la Provincia están en juego y este proyecto llega en la última semana del año, sin información clara. Si no está la documentación, no lo vamos a acompañar”, advirtió.

El debate se desarrolló en un contexto marcado por cuestionamientos y fuertes reparos, tanto por el contenido del acuerdo como por la forma en la que fue presentado. Las y los legisladores mantuvieron un encuentro remoto con autoridades de YPF y de Terra Ignis para conocer los alcances de la operación, luego de que la petrolera nacional confirmara su decisión de rescindir anticipadamente el contrato vigente con la Provincia, cuyo vencimiento estaba previsto para 2027.

Desde YPF aseguraron que las áreas continúan siendo productivas, aunque durante el intercambio surgieron preocupaciones vinculadas al pasivo ambiental que podría quedar tras el retiro de la empresa, especialmente en las zonas costeras del norte provincial. También se mencionaron las tasas y mecanismos de remediación, sin que quedara claro el alcance real de las obligaciones ambientales pendientes.

Otro de los ejes centrales del plenario fue la situación laboral. Más de 500 puestos de trabajo dependen directa o indirectamente de la actividad hidrocarburífera en esas áreas. Si bien YPF cuenta con solo 36 empleados directos en la provincia, la mayor parte del empleo se genera a través de empresas contratistas radicadas en Río Grande. El Sindicato de Petróleo y Gas solicitó la intervención de los legisladores para garantizar la continuidad laboral ante el traspaso.

El clima de desconfianza y las críticas por la falta de certezas anticipan un debate complejo en torno a una decisión que impactará de lleno en el futuro energético, ambiental y laboral de Tierra del Fuego.