Ushuaia 09 de diciembre 2025.- El trabajador estatal Raúl Méndez presentó una denuncia judicial para que se investigue el destino de los aportes de los afiliados a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), en un contexto de fuerte crisis del sistema prestacional y de cortes en servicios esenciales. La presentación quedó registrada bajo el número 6245, según confirmó él mismo en diálogo con El Cronista Urbano.
Méndez aseguró que tomó la decisión “como empleado público y ciudadano”, ante lo que consideró una ausencia total de respuesta por parte de los gremios que, según dijo, “deberían defender los intereses de los trabajadores”.
“Queremos saber dónde está la plata”
El denunciante afirmó que la situación es insostenible: “Todos los meses nos descuentan millones y millones de pesos para la obra social. Y la pregunta es la misma que se hacen muchos afiliados: ¿Dónde está esa plata? ¿Quién la administra? ¿A dónde va?”.
Méndez relató que la falta de prestaciones afecta a trabajadores en toda la provincia. Mencionó casos de pacientes crónicos, personas derivadas, afiliados que deben presentar amparos judiciales para acceder a medicamentos y tratamientos, e incluso situaciones graves vinculadas a enfermedades oncológicas.
El propio Méndez contó que recientemente debió viajar a Buenos Aires junto a su esposa para un tratamiento por cáncer. “Tuvimos que pedir por favor que se cumplan las prestaciones. No puede ser que estemos así”, lamentó.
Deudas millonarias y servicios cortados
En la entrevista, Méndez mencionó las deudas que mantiene el Estado provincial y los municipios con la obra social. Recordó que trascendió públicamente la fuerte deuda del Municipio de Río Grande, pero remarcó que días después también se conoció la deuda del Gobierno provincial, que ascendería a $6.500 millones solo por atención RUPE.
“Está claro que todos deben y mientras tanto los únicos perjudicados somos los trabajadores. Hay gente sin medicación, sin turnos, sin atención. Es una vergüenza”, sostuvo.
También advirtió que algunos prestadores privados ya cortaron servicios, mientras que otros continúan atendiendo “a pesar de las deudas millonarias”.
“¿Por qué no se invierte en el hospital público?”
Méndez cuestionó que se destinen recursos al sector privado mientras los hospitales públicos permanecen desactualizados o sin equipamiento fundamental.
“¿Por qué, en vez de tirar millones al privado, no invierten en hospitales? Ushuaia tiene una estructura excelente, pero no hay tomógrafo, no hay resonancia, todo está obsoleto”, señaló.
Relató que debió trasladarse de una ciudad a otra para completar estudios médicos esenciales. “Es indignante. En San Jorge tienen una máquina de resonancia nueva, ¿por qué no la tiene el hospital público?”, cuestionó.
También denunció graves problemas en la atención: “El otro día casi matan a mi hijo en la guardia. No puede seguir así”.
Críticas al silencio de los gremios y la falta de acción
Uno de los puntos más duros de su intervención fue dirigido al rol de los sindicatos estatales. “Los gremios están ausentes. No hacen nada. No presentaron ni una denuncia. El silencio es total”, expresó.
Afirmó que este abandono motivó aún más su decisión de acudir a la Justicia.
La denuncia y el reclamo a la Justicia
Méndez explicó que presentó la denuncia con un escrito elaborado por él mismo, sin abogado y sin documentación adicional, basándose en la información pública disponible.
Contó que incluso tuvo dificultades para que le recibieran la presentación: “Me mandaban de un lado a otro, pero insistí. Soy ciudadano y tengo derecho a reclamar”.
Pidió que la Justicia “haga su trabajo” y actúe para determinar el destino de los fondos públicos. “Esto no se trata solo de burocracia. Se trata de la vida de la gente. Ser Justicia no tiene que ser un logo: tiene que ser un hecho”.
“Hay gente sin remedios, sin tratamientos, sin nada”
Para cerrar, Méndez remarcó que la situación es extremadamente grave:
“Hay pacientes oncológicos esperando medicamentos. Gente en diálisis sin respuestas. Personas sin cobertura. Es indignante el desprecio por la vida”.
Y concluyó: “Yo ya hice lo que me corresponde. Ahora es la Justicia la que tiene que actuar y llegar hasta las últimas consecuencias”.