Ushuaia 04 de octubre 2026.- El concejal de Ushuaia por Somos Fueguinos, Valter Tavarone, dejó planteados fuertes cuestionamientos políticos e institucionales durante una entrevista con El Cronista Urbano, donde vinculó tres discusiones que atraviesan la agenda fueguina: el financiamiento de la educación, la designación de la nueva Defensora de Niñas, Niños y Adolescentes y la disputa judicial por el nombre de la Casa de la Mujer.

En el caso del financiamiento educativo, Tavarone marcó una diferencia con el tratamiento que tuvo el proyecto en la Legislatura. La discusión sobre mantener o retirar el trámite de urgencia dividió a los legisladores y finalmente la urgencia se mantuvo. El proyecto contempla un esquema específico de financiamiento para el sistema educativo, mientras que existen otras iniciativas que también serán analizadas en comisión.

Para el concejal, una iniciativa que puede implicar mayores costos para los contribuyentes requiere un debate profundo antes de avanzar. “Una ley como la que se planteaba de emergencia educativa, con un fuerte incremento de impuestos y de todos los costos que vamos a tener quienes contribuimos en nuestra provincia, ameritaba como mínimo un tratamiento serio en comisión”, sostuvo.

Tavarone también cuestionó el mecanismo de urgencia impulsado por el Ejecutivo provincial y planteó que el tema debería ser discutido dentro de su propio espacio político a partir del posicionamiento del legislador Von Der Thusen.

“Ese tratamiento tendría que haberse dado en comisión y había que quitarle el tratamiento de urgencia que quiso darle el gobernador”, afirmó. La discusión, además, expuso diferencias dentro de Somos Fueguinos sobre cómo abordar el financiamiento del sistema educativo. El proyecto continúa ahora su recorrido legislativo junto con otras iniciativas sobre la misma problemática.

La Defensoría y las dudas sobre el concurso

El segundo foco de sus críticas estuvo puesto en la designación de Sabrina Marcucci como Defensora Provincial de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Marcucci obtuvo diez votos y quedó al frente del organismo con sede en Ushuaia, en un concurso que previamente había generado cuestionamientos sobre el proceso de selección.

Tavarone hizo una distinción entre la persona elegida y el procedimiento. “Sin cuestionar la capacidad que puede tener la persona que salió elegida, lamentablemente, a mi criterio, el proceso fue viciado, no fue transparente”, sostuvo.

El concejal afirmó haber tenido acceso a documentación vinculada con el concurso que, según su interpretación, le generó dudas. Y llevó la discusión al terreno político al cuestionar la eventual incidencia de la militancia y las relaciones de poder en la selección. “Se están discutiendo puestos de poder y se está colocando gente para controlar el poder”, afirmó.

Tavarone sostuvo que, si hubiera dependido de él, el proceso debería haberse retrotraído y reiniciado garantizando igualdad de oportunidades para todos los postulantes y bajo condiciones que consideró más transparentes.

La Casa de la Mujer: una disputa que llegó a la Justicia

El tercer frente de conflicto señalado por Tavarone es de larga data y tiene como escenario la Casa de la Mujer. El concejal recordó que su espacio cuestionó oportunamente el procedimiento utilizado para colocar el nombre al edificio municipal. Tras el reclamo administrativo, que según explicó fue rechazado por el Ejecutivo municipal, la controversia llegó a la Justicia.

Actualmente, según relató, el Superior Tribunal de Justicia debe resolver una cuestión vinculada con la legitimación para impulsar la demanda. Tavarone insistió en que su planteo no pasa por una valoración ideológica del nombre, sino por el cumplimiento de la Carta Orgánica. “Lo que uno está pidiendo es que se cumpla con el procedimiento que establece la Carta Orgánica”, afirmó.

Y agregó: “No se puede persistir por una actitud caprichosa, ideológica o partidaria en sostener un nombre cuando no se dieron las mayorías suficientes para que ese nombre fuera puesto”.

Así, tres discusiones aparentemente diferentes terminan cruzándose en una misma preocupación planteada por el concejal: cómo se toman las decisiones públicas, qué lugar ocupa el debate institucional y hasta dónde las mayorías políticas pueden avanzar sobre procedimientos establecidos.