Ushuaia 28 de mayo 2026.- El secretario de Organización de SIPROSA, Daniel Romero, expresó una profunda preocupación por el estado del sistema público de salud en Tierra del Fuego y aseguró que los profesionales atraviesan una situación “muy compleja” debido a los bajos salarios, la falta de respuestas oficiales y el deterioro de la infraestructura hospitalaria.

En diálogo con el programa El Cronista Urbano, Romero confirmó que el gremio lleva adelante una semana de medidas de fuerza con reuniones informativas y movilizaciones en toda la provincia, en el marco de un plan de lucha que busca visibilizar la crisis que atraviesa el sector.

“Estamos tratando de influir lo menos posible en el tejido socioeconómico deteriorado que tenemos en Tierra del Fuego, pero la situación amerita estas medidas”, sostuvo el dirigente sindical, quien remarcó que aún no han podido reunirse con el nuevo ministro de Economía provincial.

Romero indicó que la semana pasada mantuvieron un encuentro con el viceministro de Economía y la ministra de Salud, aunque advirtió que todavía esperan respuestas concretas, especialmente en torno al reclamo por el valor de las guardias médicas. “Tenemos el récord nacional de las guardias peor pagas del país. Una guardia tipo C está pagando 140 pesos la hora. Da vergüenza decirlo”, afirmó.

En ese sentido, explicó que durante un reciente congreso nacional de salud pudieron comparar la realidad fueguina con la de otras provincias y señaló que existen jurisdicciones donde las guardias activas alcanzan valores cercanos a los 7.000 pesos por hora. “Estamos entre las provincias con peores incrementos salariales junto con Entre Ríos. Nos superan provincias como Misiones. La recomposición salarial fue solamente del 10% frente a una inflación proyectada de 18,5% hasta julio”, cuestionó.

El dirigente advirtió además sobre el éxodo de profesionales y la creciente dificultad para cubrir servicios esenciales. “Hay servicios que no se pueden cubrir por la poca cantidad de profesionales y el Estado termina contratando guardias externas a valores muchísimo más altos”, explicó. Romero también describió las dificultades sociales que atraviesan muchos trabajadores de la salud, especialmente mujeres, que representan cerca del 70% del sistema sanitario provincial.

“Tenemos compañeras y compañeros a los que desde el sindicato ayudamos con el alquiler porque no les alcanza para sostenerse. El adicional por alquiler hace dos años que no se actualiza”, afirmó.

En relación al funcionamiento hospitalario, el referente sindical confirmó problemas técnicos en el tomógrafo del Hospital Regional Ushuaia y señaló que se aguardaba la llegada de un especialista desde Buenos Aires para intentar resolver las fallas. “Son aparatologías de muy alto costo que requieren mantenimiento preventivo. Estamos solicitándolo permanentemente, pero muchas veces las cuestiones económicas demoran las soluciones”, indicó.

Asimismo, cuestionó la paralización de obras vinculadas a la salud pública, como la reconstrucción del sector incendiado del Hospital Regional Ushuaia y el edificio destinado al Ministerio de Salud. “El 7 de julio se cumplen cinco años del incendio del hospital y las obras quedaron prácticamente paradas. Necesitamos espacio porque los hospitales están abarrotados”, señaló.

Romero sostuvo que la crisis sanitaria se profundiza por la transferencia de pacientes desde el sistema privado al público y por las deudas que mantienen distintas obras sociales con el sistema sanitario. “Se están suspendiendo cirugías por falta de insumos y el mayor deudor de la obra social provincial es el propio Estado”, remarcó.

Finalmente, el dirigente sindical aseguró que SIPROSA continuará apostando al diálogo, aunque advirtió que podrían endurecer las medidas de fuerza si no obtienen respuestas inmediatas. “La situación no da para más. Necesitamos una respuesta concreta porque esto afecta directamente la atención de los pacientes y las condiciones laborales de los profesionales”, concluyó.