Ushuaia 24 de abril 2026.- Un correo interno del Pentágono filtrado en las últimas horas expuso las alternativas que Estados Unidos analiza ante la negativa de algunos países europeos a respaldar las operaciones militares en la guerra contra Irán. Una de esas medidas, y según indicó Reuters, incluye la reconsideración del apoyo diplomático tradicional de Washington sobre la soberanía británica de las Islas Malvinas.
De manera puntual, el documento incluye entre las posibles represalias del gobierno de Donald Trump la revisión del apoyo diplomático estadounidense a las reclamaciones europeas sobre “posesiones imperiales”, en particular las Islas Malvinas, administradas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina.
El Departamento de Estado mantiene en su sitio oficial que las Islas están bajo administración británica, pero reconoce la reivindicación argentina. La información sobre esta posible medida fue replicada por varios medios británicos, como The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian.
Desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, Trump manifestó en reiteradas oportunidades su disgusto con el primer ministro británico Keir Starmer y, entre otras cosas, lo acusó de cobarde por su renuencia a unirse a la guerra contra Irán.
Otro elemento a tener en cuenta es la sintonía entre el presidente argentino, Javier Milei, y Donald Trump. En esta línea, el subsecretario de Estado para temas de Seguridad Internacional y Control de Armamento, Thomas G. DiNanno, en el marco de una vista al país que concluyó esta semana, reconoció el “compromiso de Argentina para enfrentar el terrorismo respaldado por Irán” y adelantó que EEUU ampliará la asistencia en equipamiento militar, ciberdefensa y adiestramiento combinado de las fuerzas de seguridad.

Sobre este último punto, en mayo comenzará Daga Atlántica, un ejercicio militar conjunto sin precedentes que comenzará en mayo y se extenderá por 42 días, con una fase táctica y una operacional, y en las sedes de Puerto Belgrano, Moreno y Córdoba.
En las últimas semanas, Trump criticó públicamente a los socios europeos por no participar en el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. Según la información citada por Reuters, la administración estadounidense manifestó una creciente frustración por la reticencia de varios aliados a conceder derechos de acceso, base y sobrevuelo (ABO) para las fuerzas de Estados Unidos.
El correo electrónico, que circula en los niveles más altos del Pentágono, indica que EEUU contempla la suspensión de España de la OTAN, a raíz de la decisión del presidente Pedro Sánchez de no permitir el uso de sus bases o espacio aéreo para ataques contra Irán, situación que generó malestar particular en Washington. Estados Unidos cuenta con 2 bases clave en territorio español: la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón.
Agenda bilateral
DiNanno, que responde al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, cumplió una exigente agenda en la Argentina. Mantuvo encuentros con los ministros de Defensa, Carlos Presti, y de Seguridad, Alejandra Monteoliva. También con funcionarios de Cancillería y con el Subsecretario de Política Exterior, Juan Manuel Navarro.
Durante su estadía, además, recorrió el Centro Nacional Antiterrorista de Argentina, la sede de la AMIA, y brindó una conferencia de prensa en la residencia del embajador, Peter Lamelas.
Entre otros puntos, el funcionario norteamericano alertó sobre la presencia de China en infraestructura estratégica dentro de la Argentina. “No buscamos una relación confrontativa, pero no aceptaremos una posición de debilidad. Así que competiremos económica y militarmente. Sí, algunas de esas áreas de infraestructura nos preocupan”, planteó.

A finales de febrero de este año, el Congreso de EEUU difundió un alarmante informe sobre infraestructura espacial china de uso civil-militar en Argentina. La investigación apuntó, al menos, a once instalaciones espaciales vinculadas al gigante asiático establecidas en el país, y mencionó los casos de Neuquén, San Juan y Santa Cruz. También en Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil.
“Yo entiendo que tanto Estados Unidos como Argentina tienen una relación comercial muy compleja con los chinos. Tenemos que equilibrar nuestros intereses comerciales con nuestros intereses de seguridad nacional. Es un verdadero reto para nosotros, pero el Presidente (por Trump) va a viajar allí dentro de un par de semanas, y somos optimistas en cuanto a que podremos equilibrar ambos aspectos”, destacó.