Ushuaia 21 de noviembre 2025.- La secretaria general de la seccional Tierra del Fuego de la Asociación del Personal de los Órganos de Control (APOC), Valeria Regueiro, confirmó su reelección al frente del sindicato y volvió a cuestionar con dureza a las autoridades del Tribunal de Cuentas provincial, a quienes acusó de persecución laboral, maniobras políticas y de intentar interferir ilegalmente en la vida interna del gremio.
En diálogo con Entre Nosotros, Regueiro señaló que la ratificación de su mandato —que se extenderá hasta diciembre de 2029— constituye “una decisión contundente de los afiliados”, luego de años de conflicto con los vocales del Tribunal. “Puse a disposición mi cargo por si surgía algún reemplazante natural, pero la mayoría expresó que nadie iba a conducir la lucha como la llevé adelante yo. Volvieron a elegirme para seguir al frente del sindicato”, afirmó.
Denuncias contra el Tribunal: “Se tomaron todo de manera personal”
La dirigente apuntó directamente contra los vocales Miguel Longhitano y Jorge Pani, a quienes acusó de impulsar la impugnación de las elecciones sindicales ante el Ministerio de Trabajo de la provincia.
“Lo hicieron con sus artilugios y maniobras políticas de apriete. El Ministerio de Trabajo les hizo lugar a una impugnación completamente ilegal. Cualquier empleador quisiera poder meterse en la vida interna de un sindicato, pero la ley es clara: no tienen competencia”, sostuvo.
Regueiro aseguró que, tras un reclamo formal de la conducción nacional de APOC, encabezada por Hugo Quintana, la cartera laboral provincial se retiró del proceso y envió todo el expediente al Ministerio de Trabajo de la Nación. “Intentaron meterse porque lo de ellos es personal. Tienen un grado de impunidad tan alto que creen que pueden intervenir en cualquier espacio”, remarcó.
La secretaria general reiteró que en el Tribunal de Cuentas “se sigue viviendo miedo y persecución” y que las prácticas señaladas en años anteriores “no cambiaron en absoluto”.
“Todo sigue igual. Pasaron dos años y nadie hizo nada. El clima es exactamente el mismo: trabajadores apretados, tristeza y arbitrariedad”, expresó.
Juicio pendiente y cuestionamientos a la Sindicatura Municipal
Regueiro también se refirió a su desvinculación de la Sindicatura General Municipal, donde mantiene un juicio por salarios caídos desde agosto.
“Mi salida fue política. Y lo más llamativo es que, después de echarme, incorporaron más de 18 personas. No sé siquiera si entran todos en el edificio. Está superpoblado”, afirmó.
Paritarias congeladas y salarios “de sobrevivientes”
Respecto de la situación salarial de los trabajadores del Tribunal de Cuentas, la dirigente se mostró crítica: “No tenemos paritarias. Hace más de un año que estamos igual. Ellos tienen salarios exorbitantes y la gente que labura cuenta monedas”, dijo.
Aseguró además que muchos profesionales dejan el Estado “porque es imposible trabajar bajo presión y persecución”.
“Si te apartás de lo que ellos quieren que escribas, sabés lo que te pasa. ¿Qué sentido tiene permanecer en un lugar así, donde las denuncias tampoco avanzan?”, cuestionó.
“No tenemos instituciones y eso es muy triste”
Regueiro renovó sus críticas al funcionamiento del Tribunal y del sistema institucional provincial:
“La faz dictatorial no cambió, al contrario, se incrementó. El pueblo lo sabe. Después nos preguntamos por qué gana fulano o mengano, pero falta mucha autocrítica. No tenemos instituciones, falta independencia y justicia”, reflexionó.
Finalmente, agradeció el respaldo recibido en las elecciones y confirmó que el nuevo mandato comenzará el próximo 13 de diciembre, tras la comunicación formal de la Junta Electoral.
“Ahora quedan cuatro años más para continuar el trabajo dentro del sindicato. Y si se quieren quejar, que vayan a quejarse a Magoya”, concluyó.

