Ushuaia 02 de febrero 2026.- Argentina alcanzó en 2024 la tasa de encarcelamiento más alta de su historia, según el último informe del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, publicado en enero de 2026. Al cierre del año, había 121.443 personas privadas de la libertad, lo que representa 258 presos cada 100.000 habitantes, un récord a nivel nacional.
Cinco provincias superan ampliamente el promedio: Córdoba lidera con 377 detenidos cada 100.000 habitantes, seguida por Mendoza, Buenos Aires, Santa Fe y Salta, reflejando un uso creciente del encarcelamiento como principal respuesta penal.
En los últimos 25 años, la población carcelaria creció a un promedio del 6% anual, con un salto del 7,1% en 2024. Como resultado, el sistema penitenciario funciona al 130,2% de su capacidad, evidenciando una grave situación de sobrepoblación.
En la última década, la cantidad de personas detenidas aumentó un 67,7% a nivel nacional, con incrementos extremos en provincias como Santa Fe, que registró una suba del 244,8%, y Santiago del Estero y Córdoba, que también mostraron fuertes aumentos.
Aunque varias provincias ampliaron su infraestructura carcelaria, el informe advierte que estas obras no lograron reducir la sobrepoblación, ya que muchos nuevos cupos se destinaron a trasladar detenidos desde comisarías, incrementando el encierro total.
Actualmente, el 62% de la población carcelaria tiene condena, mientras que el 37,3% permanece detenida sin sentencia firme. Los delitos más frecuentes son contra la propiedad, seguidos por delitos contra las personas y contra la integridad sexual.
El diagnóstico general señala un sistema penitenciario fuertemente tensionado, con crecimiento sostenido del encarcelamiento y problemas estructurales que continúan sin resolverse.