Ushuaia 26 de agosto 2025.-  Tras casi una década de gestiones sin respuestas, el Sindicato de Luz y Fuerza de la Patagonia, que representa a los trabajadores de la Dirección Provincial de Energía (DPE), decidió dejar de intervenir en líneas energizadas hasta que la Caja de Previsión Social reconozca oficialmente el carácter riesgoso de sus tareas.

El secretario gremial, Leonardo Brangeri, explicó en El Cronista Urbano que la medida no es un paro sino una forma de “hacer valer lo que por ley nos corresponde”:

“Hace más de dos años que algunos compañeros iniciaron su trámite de jubilación y no tienen respuesta. A pesar de existir una resolución del Ministerio de Trabajo que nos reconoce las tareas peligrosas, la Caja se niega a aplicarla y ahora incluso respondió por escrito que son tareas normales. Es una tomada de pelo”.

Brangeri recordó que en Tolhuin los trabajadores ya cuentan con el reconocimiento, mientras que en Ushuaia no, a pesar de que ambas localidades dependen de la misma estructura provincial. “La diferencia son dos palabras en una resolución. Si quisieran, se soluciona con una adenda o un decreto en pocos días. Evidentemente hay dejadez o una decisión política de no hacerlo”, apuntó.

La medida implica que el personal de calle no realizará maniobras en sistemas energizados, lo que podría generar demoras en reparaciones y cortes. “Sabemos que la sociedad puede verse perjudicada, pero no tenemos otra herramienta para que nos escuchen. Nuestra prioridad también es cuidar la vida de los trabajadores”, subrayó.Terra Ignis

El dirigente también advirtió sobre los rumores de que la empresa público-privada Terra Ignis podría asumir la operación de la DPE, lo que, según dijo, implicaría un cambio de control financiero que beneficiaría al manejo de fondos pero no necesariamente al servicio:

“Terra Ignis tiene controles posteriores del Tribunal de Cuentas, a diferencia de la DPE que necesita aprobaciones previas. Esto abre otra lógica de manejo de dinero. No va a mejorar el servicio, al contrario, se perderían controles”.

Además, denunció que la DPE recibió un pedido para pagar el combustible de la generación de Sullair, que está bajo contrato con Terra Ignis:

“No tenemos nada que ver con ese contrato, pero nos piden que paguemos el combustible y la generación. Es el moño perfecto para cerrar el circo”.

Brangeri reclamó una solución inmediata:

“No es tan difícil, es cuestión de querer hacerlo. Mientras tanto, no vamos a poner en riesgo nuestras vidas hasta que se reconozca que nuestro trabajo es peligroso, porque lo es y así lo dice la ley”.