Ushuaia 09 de diciembre 2024.- El legislador Agustín Coto, representante de La Libertad Avanza, criticó duramente el proyecto de reforma a la Ley de Registro Civil presentado el 16 de septiembre por los legisladores oficialistas Federico Sciurano, Myriam Martínez y Federico Greve en la Legislatura de Tierra del Fuego.

Según Coto, el proceso legislativo ha estado marcado por irregularidades, incluyendo la modificación del texto del proyecto en horarios intempestivos y su dictamen acelerado junto al bloque kirchnerista.

“El sábado, a las 00:48 am, enviaron un correo electrónico modificando el articulado del proyecto, y hoy, a las 8 de la noche, ya tiene dictamen. Esto refleja una falta total de transparencia y un atropello al debido debate legislativo”, sostuvo Coto.

 

Aspectos centrales del proyecto

El legislador detalló los puntos más controvertidos del proyecto en los artículos 90 a 94, que se refieren a los procedimientos para el cambio de identidad de género:

•Una persona podría cambiar su “identidad de género autopercibida” con una declaración jurada y su DNI, sin necesidad de un proceso judicial.

•Los menores de edad podrían solicitar el cambio de identidad con la autorización de solo uno de sus representantes legales, y en caso de oposición del otro progenitor, se habilitaría la intervención del Defensor Público o la elevación del trámite al Registro Civil, transformando un tema judicial en una resolución administrativa.

Niños entre 13 y 16 años podrían solicitar el cambio sin consentimiento de sus padres, con la asistencia de un abogado, y los adolescentes de entre 16 y 18 años serían tratados como mayores de edad para estos efectos, eliminando cualquier necesidad de consentimiento externo.

“Este proyecto debilita la autoridad parental, transforma decisiones sensibles en meros trámites administrativos y expone a los niños a decisiones irreversibles en momentos de vulnerabilidad”, afirmó Coto.

 

Oposición frontal

Coto aseguró que desde el bloque de La Libertad Avanza trabajarán junto a otros sectores opositores para evitar la aprobación de lo que calificó como “una locura”. El proyecto ya ha generado divisiones entre los legisladores y despertado inquietud en diversos sectores de la sociedad.

Mientras algunos defienden la iniciativa como un avance en derechos, otros, como Coto, alertan sobre sus implicancias en términos jurídicos, sociales y éticos.