Río Grande 28 de octubre 2026.- El intendente, Martín Pérez, en declaraciones a Radio Provincia, aseguró que el gobernador Gustavo Melella no se comunicó con él para abordar la deuda de coparticipación que mantiene la Provincia con el Municipio. Advirtió que el monto pasó de $16.000 millones a $18.000 millones en poco más de tres semanas y no descartó recurrir a la Justicia.

“No se ha contactado conmigo para conversar sobre este tema”, señaló Pérez, aunque manifestó su disposición a participar de una reunión para buscar una salida al conflicto. Mientras tanto, afirmó que el Municipio continuará reclamando por las vías correspondientes.

El jefe comunal cuestionó que las gestiones realizadas hasta ahora no hayan dado resultados y sostuvo que los fondos se transfieren con demoras de entre 45 y 50 días. “La situación no solo no se resuelve, sino que se agrava”, remarcó.

Pérez rechazó que el reclamo tenga una motivación electoral y advirtió sobre el impacto de las demoras en las cuentas municipales. “Estamos simplemente pidiendo que nos manden la plata que nos corresponde”, afirmó. Además, deslizó que la retención de recursos podría tener una finalidad política: “Pareciera que lo que buscan es disciplinar políticamente a partir de los recursos”.

El intendente recordó que Río Grande sostiene con fondos propios servicios esenciales como agua potable, cloacas, salud y espacios deportivos. En ese sentido, destacó que el sistema sanitario municipal cuenta con más de 200 profesionales y que el gasto en gas y electricidad de los espacios deportivos se acercó a los $700 millones en lo que va del año.

“No se puede hacer magia con los números”, advirtió.

Ante la falta de respuestas, el Municipio avanzará con una nueva intimación administrativa y no descarta iniciar acciones judiciales. Pérez aclaró que no es partidario de judicializar la política, pero sostuvo que tiene la obligación de defender los recursos de la ciudad.

Finalmente, insistió en la necesidad de resolver el conflicto mediante el diálogo, aunque calificó el nivel de deuda como una situación de “una gravedad institucional enorme”.