Ushuaia 30 de mayo 2025.- Distintos sectores productivos y representantes institucionales de la Patagonia manifestaron su rechazo a las resoluciones 180/25 y 186/25 del SENASA, que abren la puerta a una flexibilización de la histórica barrera sanitaria del Río Colorado, permitiendo el ingreso de carne con hueso desde zonas con vacunación contra la fiebre aftosa hacia regiones que han sido reconocidas como libres sin vacunación.

Los firmantes advierten que esta medida pone en riesgo la condición sanitaria diferencial de la Patagonia, construida a lo largo de décadas de trabajo y reconocida internacionalmente por mercados exigentes que valoran la ausencia de vacunación. Subrayan que no se trata solo de una cuestión sanitaria, sino también comercial y soberana, ya que la producción ganadera es una de las pocas actividades económicas sustentables en vastas zonas del interior patagónico.

La crítica central es que mientras en el norte del país se sigue vacunando por riesgo sanitario —como lo reconocen incluso los propios productores de esas regiones—, la flexibilización de la barrera expone a quienes no vacunan a peligros innecesarios, comprometiendo el estatus sanitario logrado. Advierten además que la medida podría generar el colapso definitivo del sector ovino patagónico, única región exportadora de carne ovina del país, afectando seriamente la economía regional.

Asimismo, remarcan que no existen evidencias de que la medida logre reducir los precios de la carne en la Patagonia, como se argumentó desde el Gobierno Nacional. De hecho, gran parte de la carne que se consume en la región ya proviene del norte del país y se vende a precios similares a los de la producción local. El encarecimiento, señalan, responde a la desfavorable logística y altos costos estructurales de la región.

Finalmente, solicitan la derogación de la Resolución 180/25, y proponen que el tema se incorpore en un plan nacional integral de erradicación de la fiebre aftosa sin vacunación, siguiendo los ejemplos exitosos de Brasil y Bolivia. Desde Tierra del Fuego también advierten que cualquier cambio afectaría gravemente el tránsito de ganado en pie desde la isla al continente, como ya ocurrió en 2001.

“Está en juego una decisión de Estado que puede significar un golpe irreparable a la producción primaria patagónica”, concluye el documento, que llama al diálogo técnico y político antes del vencimiento del plazo de suspensión dispuesto por la Resolución 186/25.