Ushuaia 21 de octubre 2025.- En declaraciones al programa El Cronista Urbano, el abogado Jorge Hernández, especialista en litigios por prestaciones médicas, realizó una dura crítica al funcionamiento actual de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), a la que acusó de sostener una “política de abandono sistemático” hacia sus afiliados.

“Hoy, para que te den una prestación obligatoria y básica como una quimio, tenés que accionar con un amparo”, sostuvo el letrado. “Pero una vez que tenés la sentencia, empieza otro mundo: el de conseguir que la obra social cumpla. Y eso puede tardar meses”.

Hernández describió un panorama alarmante, en el que la inacción y las demoras se vuelven parte de una estrategia institucional: “Para mí, la obra social se la está jugando a que los afiliados no reclamen o mueran en el camino. No puedo pensarlo de otra manera. Y de esa forma evitan dar la prestación”.Según explicó, incluso los fallos judiciales favorables son demorados con tácticas dilatorias o apelaciones: “Cuando la obra social se digna a cumplir, te dice que la prestación va a estar lista dentro de dos meses. Y ahí el juzgado suspende las multas diarias. Es una estrategia pensada. Nada mueve a la obra social: ni las sanciones ni los costos judiciales”.

El abogado afirmó que no se trata de hechos aislados, sino de un patrón generalizado. “Estoy hablando de amparos por audífonos, marcapasos o quimioterapias. No hay una línea: a todo dicen no, y vemos. El que reclama, recibe; el que no reclama, no”.

Consultado sobre los tiempos judiciales, precisó que “una sentencia de amparo puede salir en un mes o mes y medio, pero después viene el incumplimiento. Tenés que perseguir a la obra social hasta que cumpla. Es la única manera hoy de conseguir una prestación”.

 

Hernández advirtió que la situación ya se encuentra en un punto crítico: “Ya ni siquiera te dan quimio. Lo básico. Mañana va a ser la diálisis. Y si no la hacen, el paciente muere. El sistema ya está armado así: si reclamás, en algún momento te la dan; si no reclamás, no te la dan; y si te morís esperando, el problema se termina”.

Finalmente, el abogado concluyó que la crisis de la OSEF no es un problema de desorganización, sino una decisión estructural: “Hace tres o cuatro años que estamos así. El sistema está diseñado para eso. No hay señales de que vaya a modificarse”.