Ushuaia 19 de noviembre 2025.- Más de 115 organizaciones de 19 países, agrupadas en la Alianza Global contra la Salmonicultura (GSFR), enviaron una carta a la Legislatura de Tierra del Fuego solicitando que se mantenga vigente la Ley Provincial 1.355, que prohíbe la instalación de salmoneras en mares, ríos y lagos fueguinos. El documento destaca que la norma, sancionada hace cuatro años, convirtió a la provincia en un “faro de esperanza” y en un ejemplo mundial de defensa ambiental.
En su mensaje dirigido al “honorable cuerpo Legislativo”, las organizaciones recuerdan que la Ley 1.355 marcó un precedente histórico que inspiró políticas similares en otros países. Aseguran que la decisión de Tierra del Fuego impulsó un movimiento global que hoy continúa expandiéndose.
La carta expresa un pedido claro a las legisladoras y legisladores provinciales: no retroceder en la prohibición. Según advierte la GSFR, en cada territorio donde se instala la industria salmonera “quedan contaminación, pérdida de biodiversidad y el colapso de las pesquerías artesanales que sostienen la economía y la cultura local”.
Además, señalan que los beneficios económicos de la salmonicultura “no son aprovechados por las comunidades”, que en cambio quedan a cargo de los impactos ambientales y sociales.
Los avances internacionales que siguieron al caso fueguino
El documento resalta que el ejemplo de Tierra del Fuego dio impulso a decisiones ambientales de gran alcance en distintos países:
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Estado de Washington (EE.UU.): prohibición de la acuicultura en red abierta desde enero de 2025.
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Columbia Británica (Canadá): prohibición de granjas de red abierta a partir del 1 de julio de 2029.
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Grecia: freno a la expansión de granjas de lubina y dorada en el mar.
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Estado de Maine (EE.UU.): cinco ciudades prohibieron la acuicultura a gran escala en aguas abiertas.
La GSFR afirma que el movimiento contra la salmonicultura ha permitido construir una comunidad internacional sin fronteras, unida por el mismo objetivo: evitar un daño ambiental irreversible.
En esa línea, las organizaciones expresan su respaldo a la sociedad fueguina y a sus representantes, recordando que la Ley 1.355 nació de “evidencia científica, diálogo ciudadano y un consenso amplio”.
Un legado que trasciende la provincia
La carta concluye apelando a la responsabilidad histórica de la Legislatura:
“Tierra del Fuego no solo es reconocida por el Faro del Fin del Mundo, su historia y su turismo, sino también como una inspiración para el resto del mundo. Demostró que el desarrollo puede ser compatible con la protección y que no todo vale a cualquier costo”.
Finalmente, las organizaciones solicitan que se sostenga ese legado, insistiendo en que la salmonicultura “compromete el futuro y genera más problemas que soluciones”.

