Ushuaia 14 de octubre 2026.- El inicio de la obra de la calle Los Ñires generó reclamos entre los vecinos por la falta de planificación de los cortes de tránsito, las condiciones de circulación por las calles alternativas y el esquema de cobro de la contribución por mejoras. Así lo expresó el ingeniero Sergio Reymundo, residente de la zona, durante una entrevista con El Cronista Urbano, por Radio Provincia.
Reymundo cuestionó que el primer corte de la calle se realizara antes de acondicionar adecuadamente la vía alternativa por la que deben circular quienes viven en el sector. Según relató, las máquinas comenzaron a trabajar sobre ese recorrido después de que ya se había interrumpido el tránsito, lo que provocó complicaciones durante la mañana.
“Primero cerraron la calle y después a alguien se le ocurrió enviar una máquina para mejorar la alternativa”, resumió el vecino, quien consideró que ese tipo de intervenciones requiere una planificación previa para evitar inconvenientes.
A ese problema sumó la falta de riego y señalización. Según describió, el paso de los vehículos levantó grandes cantidades de polvo durante toda la jornada, al punto de que los propios vecinos tuvieron que salir a regar la calle.
El ingeniero también advirtió sobre las velocidades a las que circulan los vehículos en el sector y pidió que se coloquen carteles de máxima velocidad y advertencia, especialmente durante los trabajos que obliguen a desviar el tránsito.
“Tienen que poner carteles de máxima velocidad. Acá vivimos seres humanos y esto no es una pista de carreras”, reclamó.
Cuestionamientos al esquema de pago
Otro de los puntos planteados por Raimundo está relacionado con la contribución por mejoras que deben afrontar los frentistas para financiar la obra. Según explicó, inicialmente los vecinos debieron abonar un anticipo del 30% del aporte correspondiente, mientras que el 70% restante tenía vencimiento el viernes 9 de octubre, coincidiendo con el anuncio del inicio de los trabajos.
El vecino sostuvo que no encontró en la normativa que autorizó la obra una disposición que establezca la obligación de cancelar la totalidad del aporte antes de que los trabajos estén ejecutados. En ese sentido, señaló que la ordenanza vinculada con la contribución por mejoras contempla un mecanismo de pago asociado a la finalización de la obra, aunque reconoció que existen distintas disposiciones involucradas.
Reymundo también manifestó dudas sobre los intereses aplicados a quienes no abonaron el saldo en la fecha establecida. Tras consultar en la Municipalidad, indicó que le informaron que se aplicaría una tasa del 26% anual sobre el 70% pendiente. El planteo, explicó, surgió al comparar las condiciones exigidas a los vecinos con el esquema de pago que, según su interpretación, tendría el Municipio con la empresa contratista.
Para el ingeniero, es necesario que las autoridades expliquen con claridad cómo se instrumentó el cobro, cuáles son las condiciones de financiación y qué relación existe entre las obligaciones de los frentistas y los pagos a la empresa.
Reclamos por la atención municipal
Reymundo también cuestionó la respuesta que recibió cuando intentó plantear sus inquietudes ante funcionarios municipales. Relató que se acercó a la Municipalidad para solicitar información sobre la ejecución de los trabajos y el mecanismo de participación de los vecinos, pero le indicaron que debía presentar una nota dirigida a una comisión de seguimiento.
El ingeniero sostuvo que, como contribuyente, tiene derecho a ser atendido por los funcionarios y a obtener respuestas sobre una obra que afecta directamente su vida cotidiana.
“Los funcionarios públicos tienen la obligación de atenderme”, afirmó, al cuestionar que se lo derivara a una instancia formal sin resolver sus consultas en ese momento.
Además, mencionó problemas anteriores en la calle, entre ellos la falta de mantenimiento de las calles alternativas, el deterioro de los carteles y la ausencia de reposición de señalización vinculada con los reductores de velocidad.
Piden previsibilidad para evitar nuevos inconvenientes
Finalmente, el vecino solicitó a las autoridades municipales que adopten medidas concretas para ordenar la circulación durante el desarrollo de la obra. Entre sus pedidos incluyó la colocación de carteles preventivos, la regulación de la velocidad y el riego periódico de las calles alternativas.
También advirtió que las características del sector, con curvas pronunciadas y dificultades para la circulación de vehículos de gran porte, requieren una evaluación previa de los desvíos.
“No hay planificación. Esto hay que preverlo antes”, insistió Reymundo, quien expresó su expectativa de que los trabajos puedan continuar sin nuevos conflictos con los residentes.

