Río Grande 01 de julio 2026.- En medio del nuevo escenario político que abrió el acercamiento entre el gobernador Gustavo Melella y el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, el jefe comunal de Río Grande, Martín Perez, buscó marcar diferencias con otros sectores políticos y reafirmó que su gestión mantendrá el reclamo por la deuda de coparticipación sin abandonar el diálogo institucional con el Ejecutivo provincial.

Luego de participar del acto por el 216° aniversario de la Prefectura Naval Argentina, Perez confirmó que la Provincia mantiene una deuda con el Municipio cercana a los 15.000 millones de pesos, con un atraso superior a los 35 días, aunque aclaró que el reclamo siempre fue canalizado por las vías institucionales.

Siempre me vieron reclamando lo que le corresponde a los vecinos de Río Grande desde una mirada institucional”, sostuvo.

En ese marco, el intendente tomó distancia de las manifestaciones públicas que meses atrás protagonizaron funcionarios del Municipio de Ushuaia frente a la Casa de Gobierno.

A mí no me vieron prendiendo tachos en la puerta de Casa de Gobierno”, expresó, en una frase que marcó un contraste con aquella modalidad de protesta impulsada durante el conflicto por la distribución de los fondos de coparticipación.

Perez también rechazó cualquier estrategia de confrontación política con el Gobierno provincial y recordó que, según afirmó, hubo sectores que incluso promovieron la posibilidad de avanzar contra la continuidad del gobernador.

Hace pocas semanas algunos estaban en los pasillos de la Legislatura planteando abiertamente la destitución del gobernador. En ese lugar a nosotros no nos van a encontrar”, afirmó.

En ese sentido, insistió en que la prioridad de su gestión seguirá siendo construir consensos para resolver los problemas que enfrenta la provincia, sin renunciar al reclamo por los recursos que corresponden a Río Grande.

Consultado sobre la reciente reunión entre Gustavo Melella y Walter Vuoto en Casa de Gobierno, Perez evitó polemizar y aseguró que el encuentro no le generó sorpresa.

Nosotros nos ocupamos de trabajar por Río Grande; después, lo que el gobernador haga con el resto de las ciudades es una decisión del gobernador y yo la respeto”, manifestó.

Asimismo, desestimó las versiones que sostienen que no existe diálogo entre el Municipio y la Provincia. Según explicó, el contacto institucional nunca se interrumpió, aunque muchas veces no trascienda públicamente.

Que no haya una foto o una publicación en redes sociales no significa que no exista diálogo”, remarcó.

De esta manera, el intendente de Río Grande buscó diferenciar su posicionamiento en un contexto de reconfiguración política dentro del oficialismo provincial. Mientras ratificó el reclamo por la deuda de coparticipación que mantiene la Provincia con el Municipio, dejó en claro que continuará privilegiando la negociación institucional por sobre la confrontación pública.