Ushuaia 30 de julio 2025.- En una entrevista con El Cronista Urbano, María José “Majo” Pazos, quien hasta hace pocas horas se desempeñaba como Secretaria Gremial del Sindicato de Empleados de la Justicia Provincial (SEJUP), confirmó su renuncia a la conducción del gremio y a su afiliación sindical, junto a otros trabajadores y trabajadoras judiciales.

La decisión, que generó sorpresa incluso en medios cercanos al sindicato, responde —según expresó Pazos— a una crisis de representación y pérdida de rumbo ético dentro del sindicato, especialmente frente al actual contexto institucional, económico y social que atraviesa el Poder Judicial de la provincia.

“No podemos ser cómplices del silencio. Frente a un Consejo de la Magistratura que no actúa, a una conducción gremial que eligió callar, y a condiciones laborales que se deterioran, decidimos dar un paso al costado”, sostuvo Pazos en diálogo con el periodista Adrián Pérez.

Durante su extensa participación, la ahora ex dirigente sindical hizo hincapié en que la actual conducción del SEJUP, encabezada por María Moncchietti, ha dejado de sostener las históricas banderas de independencia, transparencia y defensa activa de los derechos laborales que caracterizaron al sindicato en los últimos años.

“Nos enfrentamos a una estructura que ha perdido el vínculo con los trabajadores. No hay asambleas, no hay comunicación interna, no hay respuestas claras sobre las negociaciones con el Superior Tribunal de Justicia, y no hay una postura firme frente al ajuste y la pérdida del poder adquisitivo que sufrimos los judiciales”, agregó.

Además, Pazos denunció la falta de condiciones edilicias dignas, discrecionalidad en los ascensos, y una marcada desigualdad entre funcionarios y empleados de base. Cuestionó también la falta de autocrítica dentro del Poder Judicial y la pasividad del gremio frente a irregularidades que afectan tanto a la imagen institucional como al clima laboral interno.

“Ya no se trata solo de salarios. Se trata del silencio ante el deterioro general, de hacinamiento en los edificios judiciales, de compañeros que ya ni se animan a decir dónde trabajan por el descrédito social hacia el Poder Judicial”, remarcó.

Finalmente, Pazos enfatizó que, aunque ya no forme parte del SEJUP, continuará sosteniendo sus convicciones y luchando por la justicia social y la transparencia institucional desde el lugar que le toque ocupar.

“Las autoridades pasan, pero los trabajadores seguimos. Las convicciones no renuncian”, concluyó.