Ushuaia 09 de diciembre 2025.- A horas de que la Legislatura provincial trate posibles cambios a la Ley 1355 —norma que prohíbe la instalación de salmoneras en Tierra del Fuego—, el ambientalista y referente social Julio Lovece publicó un mensaje contundente en redes sociales alertando sobre el impacto que tendría la derogación o modificación de la norma. “Nuestras legisladoras y legisladores están a punto de decidir la calidad futura de nuestras aguas y costas”, afirmó, señalando que cualquier retroceso legislativo “comprometerá nuestro futuro y el de las próximas generaciones”.
Lovece sostuvo que nadie desconoce los efectos nocivos del modelo industrial de producción de salmones, al que calificó como “depredador, insensible, altamente contaminante y agresivo”. Según indicó, además de afectar la biodiversidad y los ecosistemas marinos, el ingreso de salmoneras “privatizará nuestras costas y contaminará nuestras aguas, todo bajo un argumento vacío que se repite una y otra vez: trabajo y desarrollo”.
El ambientalista advirtió que estas justificaciones son engañosas y miopes. “Generar trabajo precario y mal pago, hipotecando el futuro, no es desarrollo. Más bien parece todo lo contrario”, expresó. También criticó la mirada individualista que considera al mar y a las aguas interiores como “recursos ociosos”. “No hay nada ocioso en nuestra naturaleza. No hay nada liviano en ese argumento”, agregó, cuestionando directamente al gobernador: “Si el gobernador sostiene esa creencia, que se anime a debatirla cara a cara y no se esconda en su investidura”.
Lovece cuestionó además la postura del Gobierno provincial, al que acusó de justificar propuestas “desaprensivas e irresponsables” escudándose en la situación nacional. “No se pueden naturalizar actitudes que, si las lleva adelante el gobierno nacional, son malas, pero si las impulsa el gobierno provincial, son buenas o necesarias”, sostuvo.
En su mensaje, enumeró valores que —según afirmó— deberían ser principios fundacionales en cualquier decisión pública: sostenibilidad intergeneracional, equidad territorial y social, respeto por el patrimonio natural y cultural, transparencia en la planificación, diversificación económica, participación ciudadana real y ética del cuidado. “El trabajo debe crear futuro, no destruirlo”, remarcó.
Finalmente, lanzó un llamado directo a la ciudadanía: “Fueguinas y fueguinos: tomen lápiz y papel. Anoten los nombres de aquellas y aquellos legisladores que traicionen estos principios. Y no olviden que la memoria es la mejor defensa para nosotros y para nuestros hijos”.