Ushuaia 04 de septiembre 2025.- El subsecretario de Coordinación Pesquera y Acuícola, Diego Marzioni, y el director general de Pesca, Acuicultura y Desarrollo Pesquero, Ernesto López, presentaron el Plan de Desarrollo Acuícola Provincial en el IV Congreso de Ingeniería Pesquera, llevado a cabo en Puerto Madryn. Para estos funcionarios, se trata de “consolidar a la provincia como uno de los principales polos de acuicultura marina en Sudamérica, y dicho plan se centra en una estrategia de crecimiento sustentable, participativo y de largo plazo”.
La verdad es que ya genera repulsión que se insista con esas definiciones grandilocuentes, viniendo de gente que, en el mejor de los casos, sabe mucho de poco. En cada uno de estos discursos se decide ignorar, arbitrariamente, lo que implican los impactos cruzados. No sabemos si por inoperancia o por estupidez.A juzgar por la estrategia bajo la cual han actuado últimamente, parece una burla que expresen que “el capital natural es la base del desarrollo acuícola y debemos preservarlo. Nuestra prioridad es un modelo que integre el cuidado ambiental con la producción, bajo criterios técnicos y consensuados”. Hablan de “criterios técnicos” como si sus conocimientos fueran los únicos que merecen ser tenidos en cuenta, y además como dueños de un criterio que parece venderse por kilos, del cual ellos adquirieron los últimos en stock.
“Desde Tierra del Fuego trabajamos para garantizar un desarrollo que preserve la biodiversidad y los recursos hídricos, con reglas claras y criterios ambientales estrictos”, expresó Marzioni, cuando los fueguinos sabemos que aquí no se controla nada: porque cuando no se deja de controlar por una decisión política, se deja de hacerlo por no contar con los presupuestos o elementos adecuados, o simplemente por inutilidad.
Así estamos en esta querida provincia: parece que nos gobiernan funcionarios que cuestionan en el orden nacional lo que ellos mismos practican en el orden provincial, recurriendo a manotazos en salidas productivas calificadas con criterios caprichosos, improvisando discursos que solo parecen convencer a los distraídos o a quienes quieren seguir haciendo negocios pisándole la cabeza a los que están al lado.
