Ushuaia 08 de abril 2025.- En contacto con El Cronista Urbano, el secretario de organización de SIPROSA, Daniel Romero, brindó un diagnóstico crudo de la situación sanitaria en Tierra del Fuego. Destacó las principales problemáticas que afectan al sistema de salud pública provincial: falta de políticas claras, déficit de profesionales, ausencia de insumos y una enorme deuda de las obras sociales, en especial la OSEF, con los hospitales públicos.
“Estamos frente a un momento muy crítico. La salud es un derecho esencial que debe ser garantizado por el Estado, y hoy no está ocurriendo”, aseguró Romero. Entre los aspectos más alarmantes, remarcó que en los últimos dos años se perdieron más de 100 médicos especialistas en el sistema público, situación que no logró ser revertida. “De un plantel de casi 400 médicos, hoy contamos con 300. Y con una demanda aún mayor que antes”, explicó.
Uno de los temas que más preocupa al sector es el impacto que tiene la deuda acumulada por las obras sociales con los hospitales. Según cifras compartidas durante la entrevista, sólo OSEF adeuda casi 2.000 millones de pesos, una suma que, de cobrarse, permitiría mejorar sustancialmente la atención pública. “El hospital público financia al sistema privado. Es inadmisible. El privado corta el servicio cuando no se le paga, nosotros seguimos atendiendo sin recursos. Esa es la gran diferencia”, enfatizó Romero.
Además, cuestionó cómo se utilizó el reciente salvataje económico de 7.000 millones de pesos otorgado por la Legislatura a la obra social estatal. “De ese monto, solo 119 millones llegaron al sistema público. ¿Dónde está la equidad? El grueso del dinero fue para el privado”, denunció.
Romero también reclamó la falta de una política de salud integral por parte del Ministerio del área: “No sabemos qué plan sanitario hay. ¿Cuál es la prioridad? ¿Atención primaria? ¿Prevención? ¿Programas específicos como el screening de mama? No hay claridad, y eso genera más incertidumbre”.
Sobre la responsabilidad política, señaló que el Ministerio de Salud debe cumplir dos funciones esenciales: generar políticas públicas que regulen al sector privado y actuar como efector directo. “Hoy está fallando en ambos frentes”, afirmó.
Por último, el referente de SIPROSA hizo un llamado a la comunidad y a la dirigencia política: “Necesitamos que la salud pública vuelva a estar en el centro de las políticas de Estado. La población debe entender que sin profesionales, sin insumos y sin planificación, no hay sistema posible. Y los fueguinos merecen algo mucho mejor”.
Con palabras firmes pero serenas, Romero dejó en evidencia una realidad que se repite: un sistema saturado, profesionales al límite y decisiones políticas que no llegan. Mientras tanto, la salud pública fueguina sigue esperando respuestas concretas.