Ushuaia 17 de noviembre 2025.- El abogado y exmagistrado Daniel Cesari Hernández realizó un duro diagnóstico sobre la situación de seguridad y el estado de la fuerza policial en Tierra del Fuego. En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, sostuvo que, si bien la provincia es “más segura que gran parte del país”, ello no significa que no existan problemas internos. “Somos una provincia menos peligrosa que otras, pero eso no quiere decir que internamente estemos exentos de riesgos”, afirmó.
El foco principal de sus críticas estuvo puesto en las condiciones de la Policía provincial. Según explicó, la fuerza cuenta con “buenos profesionales”, pero enfrenta graves falencias estructurales: “No está bien paga, no está bien equipada, no cuenta con actualización en los planes de estudio y tampoco está lo suficientemente entrenada”, enumeró.
Para el abogado, estas carencias se vuelven especialmente preocupantes ante situaciones de alto riesgo. Citó como ejemplo el caso que actualmente defiende, el del ex policía Leonardo Montenegro, involucrado en un tiroteo en Buenos Aires. “Afortunadamente, en Tierra del Fuego este tipo de enfrentamientos no se ve. Pero si ocurriera, ¿están realmente nuestros efectivos preparados para una situación así? Yo creo que no”, advirtió.
Uno de los aspectos más sensibles, según Cesari Hernández, es el nivel de instrucción en el uso de armas. “El entrenamiento es mínimo, casi inexistente. Para portar un arma con seguridad, un agente debería efectuar al menos 100 disparos por mes. Eso no pasa”, sostuvo. Además, remarcó la falta de prácticas de tiro dinámico y de preparación para enfrentamientos cuerpo a cuerpo: “De eso, menos todavía”.
Ante este panorama, el ex juez adelantó que trabaja en iniciativas legislativas para mejorar el sistema. “Estoy elaborando un proyecto de reforma del Código Procesal Penal de la Provincia y una actualización integral de la ley de la Policía, que permita cambiar los planes de estudio y el régimen actual”, explicó.
Aunque reconoció avances en investigaciones policiales de casos complejos, reiteró su preocupación por el riesgo que implica la falta de entrenamiento adecuado: “Si un policía no está preparado para usar su arma en una situación de enfrentamiento, representa un peligro para sí mismo y para la sociedad. Ahí es donde hay que poner el foco de manera urgente”, concluyó.