Ushuaia 18 de mayo 2026.- La ex ministra de Salud de Tierra del Fuego, Dra. María Grieco, buscó llevar tranquilidad frente a la repercusión internacional generada por los casos de hantavirus detectados en pasajeros de un crucero que partió desde Ushuaia, y sostuvo que “no existe ninguna evidencia epidemiológica” que indique que la infección se haya originado en la provincia.
En diálogo con el programa El Cronista Urbano, Grieco remarcó que “el barco partió de Ushuaia, pero el virus no”, y cuestionó los titulares que vincularon directamente a la capital fueguina con el brote. “Fue una circunstancia que partiera de Ushuaia, porque el caso índice no se originó acá. Lo que hay que analizar es de dónde partieron los casos iniciales y cuál fue el recorrido previo de esas personas”, explicó.
La médica indicó que los pasajeros habían recorrido durante semanas distintas zonas endémicas del país antes de embarcar y recordó que la variante involucrada sería la cepa Andes, una de las pocas que puede transmitirse entre personas y que posee una alta tasa de mortalidad. “Subieron al barco asintomáticos, en una travesía larga y dentro de una comunidad cerrada como es un crucero. Hay toda una secuencia de hechos desafortunados que terminan generando esta situación”, sostuvo.
Grieco destacó además que Tierra del Fuego no registra casos autóctonos de hantavirus y aseguró que el principal vector de la enfermedad, el ratón colilargo, “jamás fue detectado en la isla”.
“Somos una isla en donde no está el vector específico que transmite la enfermedad. Nunca hubo un caso registrado ni siquiera sospechoso”, afirmó. En ese sentido, aclaró que la referencia a 1996 como fecha sin casos responde únicamente al momento en que comenzó la notificación obligatoria nacional. “La realidad es que nunca hubo casos en Tierra del Fuego”, enfatizó.
La ex funcionaria también explicó que el período de incubación del hantavirus puede extenderse entre tres días y seis semanas, lo que refuerza la hipótesis de que la infección fue adquirida durante el recorrido previo de los turistas por otras regiones del país.
“Estas personas llegaron a la Argentina en noviembre y realizaron un recorrido muy importante por zonas donde sí hay circulación comprobada del virus”, indicó.
Asimismo, subrayó que la reconstrucción epidemiológica muestra que el primer paciente comenzó con síntomas cuando ya se encontraba en alta mar, reduciendo también la posibilidad de transmisión dentro de Ushuaia. “El período de contagio comienza poco antes de la aparición de síntomas y el primer caso empezó a manifestarlos cuando ya estaban embarcados”, explicó.
Respecto a las versiones que intentaron relacionar el caso con el basural de Ushuaia, Grieco consideró que se trata de una asociación incorrecta. “Un basural puede generar otros problemas sanitarios, pero el ratón colilargo tiene hábitos rurales y no urbanos. No es un roedor asociado a basurales”, aclaró.
Finalmente, valoró la investigación que llevan adelante organismos provinciales y nacionales para determinar científicamente el origen del contagio, aunque advirtió que estos estudios requieren tiempo. “Hay elementos suficientes para afirmar que la evidencia es extremadamente baja respecto a que el contagio se haya producido en Ushuaia. Y es importante contener la desinformación porque esto puede afectar seriamente la imagen turística de Tierra del Fuego”, concluyó.
