Ushuaia 14 de abril 2026.- El creciente uso de medios de pago electrónicos en la economía cotidiana empieza a mostrar su contracara. Según explicó Iglesias al Cronista Urbano, más del 90% de las compras se realizan actualmente con tarjetas o herramientas digitales, un dato que confirma un cambio estructural en los hábitos de consumo, pero que también deja al descubierto una fuerte dependencia del crédito.
En ese marco, el dirigente advirtió sobre un problema de fondo: el nivel de endeudamiento de las familias. “Ese sector está fuertemente endeudado, entonces su capacidad crediticia se ve carcomida”, afirmó, al describir un escenario donde el consumo ya no crece por mejora de ingresos, sino por financiamiento.
La situación se vuelve aún más compleja en contextos estacionales como el invierno, cuando los costos fijos —especialmente en servicios— se incrementan significativamente sin un correlato en los ingresos. Esto obliga a muchas familias a priorizar gastos esenciales y postergar otros consumos, generando un efecto en cadena que repercute en toda la economía local.
A su vez, Iglesias puso el foco en el rol del sistema financiero, al señalar que las altas tasas de interés y los costos asociados al crédito profundizan el endeudamiento, reduciendo las posibilidades de recuperación del consumo en el corto plazo.
Este escenario también impacta de lleno en el sector comercial, que enfrenta una caída en las ventas y mayores dificultades para sostener su actividad ante la falta de circulante.
Finalmente, el dirigente advirtió que la crisis podría agravarse en los próximos meses si no se modifican las condiciones actuales. Así, queda expuesta una economía local cada vez más tensionada, donde el consumo —uno de sus principales motores— depende del crédito, pero con una capacidad de pago cada vez más debilitada.