Ushuaia 02 de septiembre 2025.- Un artículo de Paz García Pastormerlo, publicado en el diario La Nación, expone los avances de una investigación del Conicet en las aguas del canal Beagle. El estudio analiza factores como la temperatura del agua, la salinidad y la concentración de oxígeno, con el objetivo de evaluar el potencial para la producción de mejillones a escala industrial y el desarrollo de la empresa Newsan Food en el sector.
Liderado por la especialista en oceanografía biológica Irene Schloss, un equipo del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic) estudia las condiciones ambientales donde actualmente se cultivan mejillones de forma natural, cerca de Puerto Almanza, así como en otras zonas aptas para expandir la actividad. La especie cultivada es autóctona del canal Beagle y representa una oportunidad para diversificar la matriz productiva de la región.
El trabajo se realiza en el marco de un Servicio Tecnológico de Alto Nivel (STAN) solicitado por Newsan Food, compañía que desde hace 15 años opera en la pesca en Tierra del Fuego y que en los últimos cinco incursionó en la acuicultura, orientada al abastecimiento del mercado interno bajo un enfoque sustentable.
“Los mejillones son organismos marinos sensibles que requieren condiciones óptimas para crecer. Comprender y evaluar el entorno es clave para el éxito a largo plazo de la actividad productiva”, señaló Schloss.
El equipo mide variables ambientales y biológicas como temperatura, salinidad, oxígeno, amonio, clorofila y fitoplancton, con especial atención a las especies productoras de toxinas (marea roja). El objetivo es determinar qué áreas reúnen condiciones favorables para el cultivo.
“Es importante que los estudios científicos tengan un impacto real en las actividades productivas de la región. Cuando se trabaja en conjunto, todos ganamos y la ciencia vuelve a la sociedad de manera concreta”, agregó la bióloga.
Las campañas se realizan mensualmente a bordo del Buque de Investigación Científica (BIC) Shenu, que releva cinco estaciones costeras desde Puerto Almanza hasta el este de la isla Gable, frente a Puerto Williams (Chile). El plan prevé un total de doce campañas, que finalizarán en octubre.
Las muestras de agua se toman entre los 5 y 8 metros de profundidad con botellas Niskin y se procesan parcialmente a bordo para luego ser analizadas en los laboratorios del Cadic.
Desde el organismo señalaron que los resultados podrían traducirse en oportunidades económicas y empleo para la comunidad fueguina, además de fortalecer la conciencia ambiental y promover la sostenibilidad en Almanza.
Actualmente, el mercado argentino consume entre 300 y 400 toneladas anuales de mejillones, todas importadas desde Chile, país que produce unas 4200 toneladas al año. El verano pasado, Newsan envió 10 toneladas cultivadas en el canal Beagle a Buenos Aires, compuestas por mejillones enteros, congelados y cocidos en agua de mar extraída del mismo canal.
