Ushuaia 22 de enero 2026.- El referente del sector turístico y operador vinculado a la actividad portuaria, Ángel Brisighelli, se refirió a la reciente intervención del puerto y señaló que, hasta el momento, existe “muy poca información fidedigna” para evaluar con seriedad la medida. En declaraciones a Radio Provincia, sostuvo que la decisión es la consecuencia de una problemática de larga data, marcada por falencias estructurales que se arrastran desde hace décadas.
Brisighelli enumeró deficiencias concretas en la infraestructura portuaria, como el deterioro del sector 13, cuyas defensas —según indicó— están destruidas desde hace más de 25 años, y la falta de reparación del muelle de catamaranes dañado en una tormenta en 2012. “Estamos perdiendo infraestructura portuaria y esa infraestructura no se repone”, advirtió, al tiempo que aclaró que no se trata de responsabilidades exclusivas de la actual administración, sino de un problema histórico.
Sobre la intervención, se mostró cauto al señalar que no puede afirmar si se trata o no de la mejor solución, aunque reconoció que las falencias existen. También aludió a la tensión en torno al uso de los fondos que genera el puerto, que —según el convenio de cesión— deberían destinarse a inversiones y mejoras operativas, aunque en los últimos tiempos se habrían priorizado otras urgencias.
En cuanto al presente, aseguró que la operatoria se desarrolla con normalidad y que no hay inconvenientes en la actividad turística ni con los catamaranes. No obstante, manifestó preocupación por posibles conflictos gremiales o medidas de fuerza que puedan afectar la operatoria: “Si una protesta termina saboteando el funcionamiento del puerto, eso es un problema muy serio”, subrayó, y pidió que los reclamos no perjudiquen a terceros.
Finalmente, expresó su expectativa de que la intervención abra un espacio de diálogo con todos los actores vinculados al puerto, desde la carga y la pesca hasta el turismo y los cruceros, aunque recordó que se trata de una situación muy reciente.