Ushuaia 09 de octubre 2026.- En un hecho considerado histórico para la región, Ushuaia volvió a ser sede de la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL) tras tres décadas de ausencia en la agenda local. La 37ª edición del encuentro reunió a representantes de 18 entidades, instituciones científicas y empresas que presentaron servicios, proyectos y desarrollos en áreas como operaciones marítimas, salud, equipamiento y gestión de residuos.
En diálogo con Cronista Urbano, Ramiro Requejado, representante de FINNOVA, destacó el impacto y la trascendencia de este evento internacional para posicionar a Tierra del Fuego como un verdadero eje estratégico en el desarrollo antártico.
Descentralizar hacia el territorio
Tradicionalmente, por directrices de la Cancillería argentina, el RAPAL se realizaba en el Palacio San Martín de Buenos Aires por cuestiones de comodidad protocolar. Sin embargo, desde FINNOVA se impulsó una gestión articulada para trasladar el evento al territorio donde efectivamente ocurren las operaciones.
“Desde FINNOVA, al iniciar nuestra labor en el ámbito antártico, hemos sostenido que cualquier iniciativa relacionada con la Antártida debe impulsarse en Tierra del Fuego”, señaló Requejado. Gracias al respaldo institucional y al aporte especial del Hotel AraKur, la edición número 37 pudo concretarse con éxito en Ushuaia, recibiendo elogios de los delegados internacionales y del personal de Cancillería por la excelencia del entorno y la organización.
Si bien las sesiones centrales del RAPAL mantuvieron un estricto protocolo de confidencialidad por tratarse de un cónclave de cancillerías, FINNOVA coordinó espacios de convivencia y un congreso abierto con stands corporativos y tecnológicos. Allí, firmas locales y regionales —incluso chilenas— expusieron sus capacidades logísticas ante los programas internacionales.
Competitividad y el reto del polo logístico
Requejado enfatizó que la posición geográfica privilegiada de Ushuaia como la puerta de acceso más cercana al continente blanco no debe generar complacencia. El verdadero desafío, advirtió, es lograr que los 34 programas antárticos globales elijan a la capital fueguina de forma regular frente a otras opciones consolidadas.
“Todo lo que observamos hoy, como el concepto de polo logístico antártico, son realidades que no deben inducirnos a la complacencia. La ventaja geográfica es evidente, pero es necesario trabajar para que los programas antárticos elijan a Ushuaia como centro logístico. No podemos fallar”, afirmó Requejado.
Para lograrlo, el representante de FINNOVA subrayó que es imperativo resolver nudos críticos vinculados a la agilidad operativa y aduanera. Puso como ejemplo la necesidad de garantizar que los equipos e insumos de misiones internacionales —como las de Noruega— ingresen sin demoras burocráticas que puedan comprometer las campañas anuales. En este sentido, remarcó que ya se mantienen mesas de trabajo conjuntas con organismos de aduanas y la Dirección Nacional Antártica (DNA) para optimizar los procesos normativos.
Sinergia público-privada y desarrollo local
El directivo también destacó el dinamismo del sector privado y la articulación con el ecosistema científico e institucional provincial, mencionando la participación de actores clave como el CADIC (CONICET) y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF). Entre los logros recientes, valoró la inversión en aeronaves específicas para logística y evacuaciones sanitarias impulsada por el empresariado local.
Finalmente, Requejado concluyó que el camino iniciado en los últimos dos años busca visibilizar las oportunidades reales de desarrollo para los fueguinos, consolidando una política de Estado sostenida:
“Tenemos la convicción de que se ha iniciado un camino con impacto positivo que avanzará sin duda; el reto reside en la inercia y el impulso que logre consolidarse mediante el esfuerzo del sector privado y el acompañamiento del sector público para superar los obstáculos burocráticos”, cerró.
