Tolhuin 24 de febrero 2026.- El intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, lanzó duras críticas al peronismo provincial durante una entrevista en Radio Provincia, en la que cuestionó la falta de diálogo y definiciones al interior de ese espacio político y planteó su alejamiento de viejas estructuras partidarias.

“Hay silencios que hacen demasiado ruido”, afirmó Harrington, en una frase que sintetiza su lectura crítica sobre las internas del peronismo fueguino. Sin mencionar nombres propios, aseguró que decisiones y posicionamientos adoptados en el pasado reciente lo han afectado tanto en lo político como en lo personal y señaló que no ve condiciones para pertenecer a un encuadre partidario si no existe una discusión madura y reflexiva.

En este marco, el jefe comunal dejó en claro que su prioridad es la gestión municipal y la construcción de un proyecto propio: “No voy a quedarme en un lugar donde no me necesitan o no me quieren”, expresó. Para Harrington, su visión de desarrollo para Tolhuin no encaja con estrategias que, a su juicio, ya no responden a las necesidades de la comunidad ni a las exigencias de un contexto político y social más complejo.

A la vez, destacó el vínculo con el intendente de Río Grande, Martín Perez, con quien señaló que existe una coincidencia en la manera de abordar la gestión territorial, y valoró su reciente discurso de apertura de sesiones como alineado a una mirada más pragmática y orientada a resultados.

Sobre el gobernador Gustavo Melella, Harrington descartó las versiones que lo colocan en un armado para desgastar al Ejecutivo provincial. “No voy a hacer nada para dañar una estructura democrática como la provincia”, aseguró, aunque reconoció que hubo diferencias políticas en procesos anteriores.

De cara a 2026, el intendente sostuvo que la clave de su accionar será la consolidación de su gestión y la coherencia política, lejos de confrontaciones de vieja data. Su postura se inscribe en un contexto de tensiones internas profundas en el peronismo fueguino, marcadas por disputas de conducción, estrategias electorales y falta de acuerdos claros, que han erosionado la cohesión del espacio. Harrington, con estas afirmaciones, pone en evidencia una distancia cada vez más nítida con las estructuras tradicionales del peronismo en la provincia.