Ushuaia 22 de julio 2025.- El abogado, Francisco Giménez expresó una fuerte crítica al sistema judicial provincial en declaraciones al El Cronista Urbano. “La justicia está en estado terminal”, afirmó sin rodeos, advirtiendo que la crisis institucional se profundiza día a día y que la dirigencia política sigue sin animarse a discutir los problemas estructurales del Poder Judicial.
Giménez señaló que la intervención de la justicia en el proceso de reforma constitucional es apenas uno de los síntomas de una situación mucho más grave: “No solo hay una intromisión en cuestiones políticas, sino una seria deficiencia en el servicio de justicia. Hoy la justicia está de vacaciones”. Para el abogado, las decisiones judiciales no responden a los tiempos sociales ni a las necesidades de la gente, sino a conveniencias políticas: “El famoso cajoneo de causas es una forma de hacer política. Hay jueces que esperan a que los funcionarios terminen su mandato para empezar a investigar”.
“En Tierra del Fuego los jueces son independientes a mandato cumplido. Eso es inaceptable”, subrayó. En esa línea, cuestionó también que muchos expedientes sensibles permanecen inmovilizados por años: “Hay causas que duermen desde hace siete años. Y nadie responde por eso. Después sacan un fallo express sobre una reforma y pretenden que no pasó nada”.
Además, remarcó que la propia Constitución provincial impide a los legisladores proponer reformas al sistema judicial: “No se puede tocar ni un juzgado, ni reducir vacantes, ni revisar los privilegios de los jueces. Todo lo define el propio Superior Tribunal. Es un poder blindado”. Por eso, consideró indispensable que el pueblo recupere la soberanía para rediseñar el funcionamiento de la justicia: “Durante la reforma constitucional se animaron a tocar al fiscal de Estado, al Tribunal de Cuentas, a la Legislatura… pero no un solo artículo del Poder Judicial”.
Giménez también denunció el deterioro de la administración pública y la falta de gestión del gobierno provincial: “El problema no es la falta de plata, es la corrupción. Hay una planta política descontrolada. Melella tiene más funcionarios que la provincia de Buenos Aires. Y encima muchos ni están en la isla. La ministra de Obras Públicas está en Miami”. En su visión, la superestructura estatal fueguina es ineficiente: “Tenemos una Dirección de Energía que debería llamarse de la oscuridad, un IPV que no entrega viviendas, un INFUETUR sin turismo, un IPRA que da pérdida, y una Vialidad que no arregla caminos”.
“Nos gobiernan políticos jóvenes con las mañas de la vieja política. Esta provincia necesita una reforma profunda”, sostuvo. A pesar de su pesimismo, Giménez llamó a mirar la reforma constitucional como una posible oportunidad: “Tal vez no lo veamos nosotros, pero si fracasamos como generación, al menos dejemos estructuras sanas para que nuestros hijos hagan algo distinto”.
“El mal servicio de justicia afecta nuestra calidad de vida, nuestra confianza en las instituciones y nuestro futuro”, concluyó.