Ushuaia 02 de junio 2026.- El abogado Francisco Giménez cuestionó duramente las declaraciones del gobernador Gustavo Melella sobre la situación en el sector hidrocarburífero fueguino y aseguró que la crisis está lejos de haberse solucionado. Según afirmó, el yacimiento operado por Terra Ignis y Velitec se encuentra prácticamente paralizado y cientos de trabajadores permanecen sin tareas mientras crece la incertidumbre sobre su continuidad laboral.
En diálogo con El Cronista Urbano, Giménez sostuvo que el escenario actual era previsible y recordó que desde marzo venía advirtiendo sobre las consecuencias que tendría el traspaso de las áreas que anteriormente operaba YPF.
“Lo advertíamos hace meses. Parecía inimaginable que esto ocurriera, pero llegó el momento. Hoy el yacimiento está parado, no por una medida de fuerza del sindicato, sino porque las empresas quedaron sin contratos y los trabajadores están en sus casas esperando una definición”, afirmó.
El letrado, que representa a algunas de las empresas contratistas afectadas, rechazó las declaraciones formuladas por el gobernador durante el fin de semana, cuando aseguró que el conflicto estaba resuelto y que todos los trabajadores reclamados por el gremio habían sido reincorporados.
“No es cierto que la situación esté solucionada. Hoy los trabajadores no están trabajando. Las empresas notificaron a su personal que debían esperar definiciones y, si no aparecen respuestas concretas durante esta semana, podrían comenzar suspensiones o despidos. Decir que el problema está resuelto cuando no lo está es negar la realidad”, expresó.
Más de 260 puestos de trabajo en riesgo
Giménez explicó que el conflicto no involucra únicamente a los aproximadamente veinte trabajadores jerárquicos que fueron absorbidos por las nuevas operadoras, sino principalmente a unos 260 trabajadores vinculados a empresas contratistas que prestaban servicios esenciales en el yacimiento.
“Estamos hablando de personal de vigilancia, enfermeros, médicos, operarios de plantas de gas, trabajadores de catering, transporte y mantenimiento. Todos esos contratos fueron rescindidos y hasta donde sabemos nadie retomó tareas”, señaló.
Asimismo, cuestionó la intención de las nuevas operadoras de reducir drásticamente la dotación necesaria para el funcionamiento del área.
“Cuando YPF transfirió la operación se estableció que la estructura mínima para operar el yacimiento era de 260 trabajadores. Pretender hacerlo funcionar con cien personas es como querer jugar un partido de fútbol con cinco jugadores. No se puede”, sostuvo.
Críticas a Belitex y advertencias sobre la situación financiera
El abogado también apuntó contra la situación financiera de Velitec y reveló que varias empresas contratistas no pudieron siquiera certificar los trabajos realizados durante el último período operativo.
“Las pymes fueron a certificar sus tareas y no se las certificaron. Si no hay certificación no pueden facturar ni cobrar. Es exactamente lo que advertíamos: que la empresa iba a intentar financiarse a costa de las pymes fueguinas”, denunció.
Giménez recordó además que durante la presentación del proyecto de inversión se había anunciado un desembolso de seis millones de dólares y la perforación de cien pozos en dos años, promesas que hoy considera incumplidas.
“Seis millones de dólares en esta industria es prácticamente nada. Ya en ese momento advertimos que la inversión era insuficiente”, afirmó.
«Puede ser el Waterloo de Melella»
Consultado sobre las consecuencias políticas del conflicto, Giménez consideró que la situación podría convertirse en uno de los problemas más graves para la gestión provincial.
“Este conflicto puede ser el Waterloo de Melella. Estamos hablando de la principal actividad económica de la zona norte de la provincia. Si se pierden estos puestos de trabajo, el impacto se va a derramar sobre toda la economía fueguina”, advirtió.
En ese sentido, remarcó que las empresas contratistas compran insumos, vehículos, combustible y servicios dentro de Tierra del Fuego, por lo que la crisis afectará a numerosos sectores comerciales.
Riesgo para la producción de gas
Uno de los aspectos que más preocupa al abogado es la continuidad operativa de los yacimientos y sus consecuencias para el abastecimiento energético.
“Hoy todo está funcionando en piloto automático. Pero en algún momento va a ser necesario intervenir, hacer mantenimiento o resolver contingencias. Si no hay personal especializado disponible, vamos a empezar a sentir las consecuencias”, alertó.
Y agregó: “No nos vamos a quedar sin gas porque alguien corte el suministro. Nos podemos quedar sin gas porque no haya personal suficiente para sostener la operación y resolver los problemas que inevitablemente surgen”.
Reconocimiento a la postura del sindicato
A diferencia de otros conflictos laborales, Giménez destacó que existe coincidencia entre trabajadores, sindicatos y empresas contratistas respecto al origen de la crisis.
“Lo inédito de esta situación es que los trabajadores no están enfrentados con las empresas. Tanto las pymes como el sindicato entienden que este problema no fue generado por ellos. Todos coinciden en que son víctimas de una mala gestión de la transición”, señaló.
Finalmente, llamó a la dirigencia política provincial a intervenir antes de que el conflicto escale.
“Todavía existe voluntad de diálogo por parte de los trabajadores y del sindicato. La paz social todavía se mantiene. Pero este es el momento de actuar. Si se espera a que comiencen los despidos masivos y se profundice el conflicto, después será mucho más difícil encontrar una solución”, concluyó.

