La iniciativa surge a partir de los reiterados reclamos de vecinos por la circulación de vehículos y motocicletas con escapes adulterados, ruidos excesivos y emisiones contaminantes, situaciones que generan malestar, afectan la convivencia y deterioran la calidad de vida en distintos sectores de la ciudad.
El proyecto propone fortalecer la normativa vigente, incorporando herramientas más específicas para el control del ruido y las emisiones, estableciendo prohibiciones claras, sanciones más precisas y la posibilidad de retención preventiva y secuestro de vehículos en infracción.
Además, contempla un régimen de control y fiscalización que involucra a la Dirección de Tránsito Municipal y al Juzgado de Faltas, así como condiciones estrictas para la devolución de los vehículos, incluyendo la reparación de los sistemas alterados y la verificación técnica correspondiente.
Espeche destacó que “no se trata solo de una cuestión de ruidos molestos, sino de salud, ambiente y convivencia urbana”, y remarcó que “el Estado debe garantizar el cumplimiento de las normas para que todos los vecinos puedan vivir en un entorno más ordenado y seguro”.
Asimismo, el edil señaló que la propuesta busca dar respuesta a una problemática creciente, complementando la ordenanza vigente y adaptándola a las necesidades actuales de la ciudad, con especial atención en zonas residenciales, hospitalarias y horarios nocturnos.
El proyecto también prevé la implementación de campañas de concientización y operativos en sectores críticos, con el objetivo de promover una conducción responsable y reducir el impacto ambiental del tránsito.