Al igual que el renunciante Juez Electoral, Dr. Isidoro Aramburu, Blanco está seguro que la ley electoral, que dice entre tres y cinco meses antes de la nacional, la fecha mínima no puede ser antes de fines del mes de mayo.
“No puede venir más acá del último domingo de mayo. Estará en la interpretación que se haga por parte de la justicia en caso de hacerse un apartamento de la Ley” advirtió. A la hora de encontrar razones ante tanto apuro, Pablo Blanco sospechó “intereses particulares”.
Y descargó al aire una batería de preguntas con implícitas respuestas: “¿qué le pasa? ¿por qué está tan apurado en anticipar las elecciones? Será que después de marzo o abril se quedan sin plata y no pueden hacer frente a los gastos de la provincia.
¿O están tan seguros que no va a haber transición y van a ser reelectos?”. Si bien acentuó no entender por qué quieren anticipar, por las dudas cuestionó que “si es la excusa de no verse arrastrados por el desastre del Gobierno nacional, ya está separada de las elecciones nacionales”.

También le criticó a Melella no requerir la opinión de todos los partidos políticos, porque “el gobernador quiere consultar con los intendentes, pero los intendentes y él son del mismo espacio político”.
Planteado el escenario actual en el que el diálogo entre el gobernador y los intendentes que pertenecen a mismo frente, no parece ser el más fluido, Blanco pidió abandonar la inocencia y “no comprarse la apariencia que están todos peleados y al final están todos juntos. A pie juntillas defienden el proyecto nacional, tan peleados no están”.
Para el radical, adelantar las elecciones no solo perjudica a la coalición que integra, sino “a todos los espacios políticos que no se manejan con el dedo. Nosotros una vez convocadas las elecciones tenemos que llevar adelante el proceso interno, nosotros no elegimos los candidatos a dedo, no somos el Frente de Todos o Forja que dice Juan, Pedro o Antonio” disparó a repetición.
Por eso, al enunciar que “nosotros ejercemos la democracia interna en el partido político y en la coalición”, dio cuenta de la dificultad que deberían afrontar, porque “vamos a tener que llevar adelante un proceso interno en enero o febrero, donde en Tierra del Fuego la mitad de la gente no está”.
Tampoco dejó pasar la ocasión de echar un manto de sospechas sobre la renuncia del juez Aramburu, simplemente con un escueto “llama la atención que después de sus declaraciones, se haya tenido que jubilar”.