Ushuaia 09 de junio 2025.- El empresario chino Liu Zhijiang, radicado en Ushuaia desde hace 30 años y dueño de la empresa Prodesur, se encuentra en el centro de un escándalo que mezcla delitos ambientales, intereses económicos millonarios y denuncias judiciales. En 2024 fue multado por la captura ilegal de 175 toneladas de merluza negra, la especie más valiosa del Mar Argentino, y ahora denuncia por cohecho al Consejo Federal de Pesca, con el respaldo del abogado Fernando Burlando.
Todo comenzó a partir de una denuncia de empresas con cuota legal de pesca, que detectaron actividad sospechosa del buque Tai An, propiedad de Liu. Una inspección posterior, basada en un informe técnico del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), comprobó que el buque operó en zonas vedadas, a profundidades no permitidas y capturó ejemplares juveniles, afectando gravemente la preservación de la especie.
La empresa fue sancionada con una multa de $113,4 millones —luego reducida a la mitad— y el Tai An quedó inhabilitado para operar durante 45 días.
Pese a los hechos comprobados, Liu insistió en reclamar una cuota de captura de merluza negra, incluso a través de gestiones ante el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, pero no obtuvo respuesta favorable. En ese contexto, presentó una denuncia por presunto pedido de sobornos contra los integrantes del Consejo Federal de Pesca, acusándolos de pedir coimas para concederle cuota.
La denuncia, presentada ante la Justicia Federal de Mar del Plata, fue unificada con otra similar presentada por el exintendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, y pasó a tramitarse en la Justicia Federal de CABA. El Consejo Federal de Pesca está compuesto por representantes del Ejecutivo nacional —como la Cancillería y la Jefatura de Gabinete— y de cinco provincias: Buenos Aires, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Según fuentes del sector pesquero, Prodesur vendió años atrás la cuota que poseía, haciendo uso del régimen de Cuotas Individuales Transferibles de Captura (CITC), y ahora pretende recuperarla mediante presión judicial.
En su defensa, Liu alegó inicialmente que la captura de merluza negra había sido “incidental”, pero el INIDEP demostró que el Tai An realizó pesca dirigida y reiterada dentro de áreas protegidas, con seis lances de arrastre de fondo en la zona de protección de juveniles, a profundidades de solo 450 metros, cuando la regulación exige al menos 800 metros para proteger ejemplares jóvenes.
El caso generó una crisis institucional: renunciaron Pablo Ferrara Raisberg (Cancillería) y Julián Suárez (ex Director Nacional de Control Pesquero), quienes formaban parte del Consejo Federal de Pesca cuando se reveló la maniobra.
La merluza negra —conocida en el mercado internacional como Patagonian toothfish— puede superar los USD 25.000 por tonelada y es considerada un manjar en mercados gourmet. En 2023, la Subsecretaría de Pesca había reducido el límite de captura incidental a 5 toneladas por marea. El Tai An capturó 3.400% más de lo permitido.
El escándalo revela no solo una grave afectación al ecosistema marino, sino también la lucha por el acceso a un recurso natural escaso, codiciado y altamente rentable, cuyo manejo exige máxima transparencia y control estatal.
Fuente: Infobae