Ushuaia 14 de mayo 2025.- En declaraciones a Radio Provincia, durante una entrevista con Sergio Sarmiento, el ex ministro de Economía de la provincia, Mariano Viaña, analizó con crudeza el anuncio del vocero presidencial sobre la eliminación de aranceles para productos tecnológicos.
Aunque la medida aún no fue oficializada, en Tierra del Fuego ya se sienten sus efectos. Para Viaña, no es sólo una amenaza externa: es también la consecuencia de años de inacción política. “Esto nos obliga a replantear muchas cosas. Si no hay consenso entre nosotros, va a ser muy difícil lograr algo del otro lado”, advirtió, pero enseguida dejó en claro que el problema no empezó ahora: “Lo que más nos perjudica es haber llegado a este punto sin una estrategia clara ni decisiones valientes.”
“La política miró para otro lado durante demasiado tiempo”
Viaña trazó un paralelismo con la derogación del régimen de zona franca en los años 70, cuando la reacción de los sectores fueguinos fue inmediata y colectiva. “En aquel momento, todos los sectores se unieron. Hoy, en cambio, venimos de años de divisiones, de mezquindades políticas, de no escuchar las señales. Y así nos encuentra esta crisis: sin preparación, sin plan B, y con la casa sin barrer”, sentenció.
“La reconversión fue una promesa eterna que nunca se cumplió”
El ex ministro fue directo al cuestionar el estancamiento de los procesos de reconversión productiva que vienen siendo parte del discurso oficial desde hace más de una década. “Seguimos pateando todo para adelante, con diagnósticos repetidos y sin decisiones concretas. Hablamos mucho de diversificar, pero seguimos en lo mismo. Y ahora la tormenta está encima”, advirtió. Para Viaña, el cambio en las reglas del juego obliga a rediseñar el modelo económico fueguino “sin más excusas”.
“Esto no es un problema de las fábricas: nos pega a todos”
Desde su doble experiencia como funcionario y empresario, Viaña remarcó que el impacto económico de la eliminación de aranceles no se limitará a la industria. “Esto nos afecta a todos: al comerciante, al trabajador, al transporte, al turismo, a la construcción. No hay sectores blindados. Y la política sigue sin construir un horizonte común”, criticó.
Además, reclamó que el gobierno nacional entienda que las ventajas impositivas no son privilegios, sino compensaciones. “Cuando se olvidan de la insularidad, de los costos logísticos y energéticos, están dejando a la provincia a la intemperie. Y si desde acá no salimos con una voz fuerte y unida, nadie nos va a defender”, apuntó.
“Retrocedimos décadas mientras se llenaban discursos de promesas”
Viaña fue especialmente crítico con el abandono de políticas de infraestructura básica. “Hoy toda la carga llega en camiones, no hay transporte marítimo ni navegación regular. ¿Cómo puede ser que una isla dependa de la ruta nacional y del clima para moverse? Hace 40 años había abastecimiento fluvial a estancias. ¿Qué hicimos en todo este tiempo?”, se preguntó, apuntando directo a la falta de políticas logísticas sostenidas.
“Hay que dejar de creer que todo lo resuelve el Estado”
Consultado sobre alternativas, Viaña pidió abrir el debate sin prejuicios y sin atajos. “La solución no es seguir inflando el Estado ni mantener la ficción de que alcanza con mover expedientes. Ya probamos eso. Mirá cómo estamos hoy”, lanzó. Pidió pensar en serio en el turismo, la economía del conocimiento, la logística y la formación laboral: “Si elegimos un solo camino, el margen de error es altísimo. Pero si no hacemos nada, el resultado es el que ya estamos viendo.”
Finalmente, Viaña insistió en que sin unidad política y social, no hay salida posible. “No importa quién da el primer paso. Lo importante es que lo hagamos juntos. Si seguimos tirando cada uno para su lado, las inversiones que tenemos no van a valer nada, y vamos a perder mucho más que una ventaja impositiva: vamos a perder el proyecto colectivo”, advirtió.
Y cerró con un mensaje directo a la dirigencia política: “Tenemos que dejar de dormir la siesta. Porque después te pegan dos sopapos, y ya llegamos tarde. Y esta vez, ya estamos llegando tarde”.

