Ushuaia 21 de octubre 2026.- El organismo de control advirtió sobre falencias en la planificación, la supervisión y los registros contables de la Dirección Provincial de Energía. El informe también señala la obsolescencia de equipos, la falta de reservas adecuadas de generación y riesgos para la continuidad del servicio en Ushuaia y Tolhuin.

El Tribunal de Cuentas de Tierra del Fuego emitió la Resolución Plenaria N.º 165/2026, mediante la cual formuló nuevos requerimientos a la Dirección Provincial de Energía (DPE) y otorgó un plazo de diez días hábiles a su vicepresidente a cargo de la Presidencia, Vicente Manuel Álvarez, para responder sobre las recomendaciones surgidas de una auditoría integral.

El informe contable, elaborado por el auditor fiscal José Luis Castellucci, identificó diez observaciones que evidencian debilidades significativas en el sistema de control interno del organismo. Además, concluyó que varias recomendaciones formuladas en años anteriores todavía no fueron cumplidas en su totalidad.

Un sistema eléctrico con riesgos operativos

Uno de los puntos más preocupantes del diagnóstico es el estado del parque generador. El documento advierte que las centrales operan con escaso margen de capacidad frente a una demanda que creció casi un 50% en los últimos doce años, mientras que no existe una reserva de potencia adecuada para responder ante la salida de servicio de uno de los equipos principales.

En Ushuaia, la Central Térmica sostiene el suministro de aproximadamente el 43% de la población provincial, según el análisis del informe. Las turbinas TG 1 a TG 4 tienen entre 30 y 35 años de antigüedad, presentan obsolescencia tecnológica y enfrentan dificultades para conseguir repuestos. Sin embargo, todavía cumplen una función esencial para recuperar el funcionamiento de la central ante un apagón.

El generador TG 7, por su parte, es considerado una pieza fundamental para la generación de base, por lo que su indisponibilidad podría comprometer la estabilidad del sistema.

La situación de Tolhuin también presenta riesgos. La usina abastece a unos 9.879 habitantes y funciona como un sistema aislado, sin posibilidad de recibir asistencia eléctrica directa desde Ushuaia. El informe advierte que una falla importante en su equipamiento principal podría provocar la interrupción total del servicio local.

Fallas en los controles administrativos y contables

La auditoría también detectó problemas estructurales en la gestión de la DPE. Entre las principales observaciones figuran la falta de un plan estratégico institucional formalizado, la inexistencia de un Comité de Control Interno y las dificultades para responder de manera sistemática a los requerimientos de Auditoría Interna y del propio Tribunal de Cuentas.

En materia contable, el organismo informó que su sistema actual no permite generar estados financieros de cierre de manera automática y confiable, lo que obliga a realizar conciliaciones manuales e incrementa el riesgo de errores.

También se señalaron falencias en la formalización de procedimientos administrativos, los controles sobre la carga de datos, la actualización de manuales y el seguimiento de las recomendaciones pendientes. A esto se suma la observación sobre la valuación del seguro contra todo riesgo operativo de las usinas, que Auditoría Interna consideró insuficiente y sobre la cual reclamó una actualización.

El documento aclara que la evaluación se realizó sobre la información aportada por la DPE y antecedentes disponibles, sin inspecciones físicas ni pruebas adicionales de cumplimiento. Además, registra la falta de respuestas de distintas áreas, lo que limita la posibilidad de emitir una conclusión profesional definitiva sobre algunos aspectos del sistema de control.