Ushuaia 20 de mayo 2025.- En diálogo con el programa Entre Nosotros por Radio Provincia, el contador Ramón Gallardo analizó el alcance del Decreto 3/2025 que establece modificaciones en derechos de importación e impuestos internos para productos electrónicos fabricados en Tierra del Fuego. Lejos de sumarse al clima de alarma generado en algunos sectores, Gallardo planteó una visión más equilibrada: “Esto no es el apocalipsis que algunos anunciaban. El decreto no toca la Ley 19.640 ni elimina los beneficios promocionales. De hecho, busca mejorar la competitividad de nuestras industrias”, afirmó.
El nuevo esquema reduce del 9,5% al 0% el impuesto interno que se aplica a productos electrónicos como celulares, aires acondicionados y televisores fabricados en Tierra del Fuego. Para los mismos productos importados al territorio continental, la alícuota bajará del 19% al 9,5%. Además, a partir de enero de 2026 se establecerá un derecho de importación del 8% para estos bienes.
Gallardo explicó que estas medidas buscan equilibrar precios y frenar el creciente contrabando de productos electrónicos: “Según datos del propio sector empresario, hay un 35% de celulares que ingresan por contrabando desde Bolivia, Chile y Paraguay. Esta baja de impuestos internos es también una respuesta a esa realidad”, señaló.
Uno de los puntos destacados por el contador fue la habilitación del régimen de venta “puerta a puerta” para Tierra del Fuego, que hasta ahora estaba excluida. “Esto genera condiciones más igualitarias para el acceso al mercado, permitiendo que consumidores del continente puedan adquirir productos fueguinos directamente, con un sistema simplificado para pequeños envíos”, detalló.
Gallardo también hizo hincapié en la presión tributaria que enfrentan las empresas en Argentina: “Tenemos una carga impositiva del 50,7%, con impuestos distorsivos como ingresos brutos, tasas municipales, impuesto al cheque… Todo eso se suma al precio final. Necesitamos una reforma tributaria integral”.
Consultado sobre el rol del gobierno provincial, planteó: “Hay herramientas a nivel local para aliviar costos. El impuesto a los ingresos brutos es uno de los más nocivos y podría revisarse. Además, se necesitan políticas crediticias acordes a la realidad inflacionaria, algo que hoy está muy lejos de suceder”.
Finalmente, Gallardo remarcó que las industrias fueguinas siguen teniendo ventajas diferenciales: “No pagan impuesto a las ganancias, tienen IVA diferenciado y ahora además se eliminan los impuestos internos. Si bien el escenario no es ideal, hay una oportunidad para que nuestras empresas sean más competitivas. El desafío es pelear por una estructura de costos más justa”.