Río Grande 15 de agosto 2026.- El Gobierno de Tierra del Fuego rechazó el pedido de prórroga presentado por Roch S.A. para continuar operando las áreas hidrocarburíferas CA-12 Río Cullen, CA-13 Las Violetas y CA-14 Angostura, cuyas concesiones vencen este 17 de agosto.
La decisión fue formalizada mediante la Resolución 82/26 del Ministerio de Energía, firmada por la ministra Gabriela Castillo, que dispuso no hacer lugar a la solicitud de la empresa y ordenó a la Secretaría de Hidrocarburos adoptar las medidas necesarias para garantizar la continuidad de la explotación.
El dato que genera mayor incertidumbre es que, a pocas horas del vencimiento de las concesiones, la resolución no identifica públicamente al futuro operador de los yacimientos.
Roch ya había reducido su presencia
La decisión se produce después de un proceso de repliegue de Roch en la provincia. En noviembre de 2025, la empresa y sus socios habían solicitado la devolución parcial de importantes superficies de las tres concesiones.
La propuesta contemplaba devolver:
- Río Cullen: 210,3 km², equivalentes al 59,44% del área.
- Las Violetas: 536,28 km², equivalentes al 44,29%.
- Angostura: 228,9 km², equivalentes al 54,8%.
En conjunto, se trata de más de 975 kilómetros cuadrados que habían quedado comprendidos en el pedido de reversión.
La situación ya había generado un conflicto con el Gobierno provincial. En marzo de 2026, mediante la Resolución 43/26, el Ministerio de Energía rechazó la reversión parcial solicitada por Roch. Posteriormente, la Resolución 53/26 ratificó esa posición.
La Provincia había cuestionado, entre otros aspectos, compromisos de inversión y cuestiones vinculadas con pasivos ambientales. Roch, por su parte, sostuvo que la reversión constituía un derecho de la concesionaria y rechazó la interpretación oficial.
¿Por qué se rechazó la prórroga?
Según los fundamentos de la nueva resolución, Roch no habría presentado documentación considerada indispensable para completar el trámite de extensión de las concesiones.
Entre los elementos observados aparecen el Joint Operating Agreement, acuerdo operativo de la UTE, y documentación destinada a acreditar la representación y voluntad societaria de todos sus integrantes.
La UTE está conformada por Roch S.A., Petrolera El Trébol S.A., Desarrollos Petroleros y Ganaderos S.A., Crown Point Energía S.A., St. Patrick Oil & Gas S.A. y Secra S.A.
El Gobierno también sostiene que la prórroga de una concesión no constituye un derecho adquirido de la empresa, sino una facultad de la Administración.
El interrogante central: quién seguirá operando
El punto que abre mayor incertidumbre es que las concesiones vencen el 17 de agosto, pero la resolución solamente instruye a la Secretaría de Hidrocarburos a adoptar las medidas necesarias para garantizar la continuidad de la explotación.
Por ahora, no existe una definición pública sobre quién asumirá la operación de Río Cullen, Las Violetas y Angostura.
La cuestión adquiere especial relevancia porque la salida de Roch se produce en medio de una profunda reconfiguración del mapa hidrocarburífero fueguino, marcada también por el repliegue de YPF y el crecimiento del protagonismo de la empresa estatal provincial Terra Ignis.
Una producción petrolera en fuerte retroceso
La decisión llega además en un contexto complejo para la actividad hidrocarburífera. Según los datos citados en el informe, la producción provincial de petróleo acumula una caída superior al 90% en las últimas dos décadas.
Por eso, el desafío para la Provincia no se limita a determinar quién ocupará las áreas concesionadas. También deberá garantizar inversiones, continuidad productiva, empleo y control sobre los eventuales pasivos ambientales.
La salida de Roch se convierte así en un nuevo capítulo de la transformación del esquema energético fueguino y obliga al Gobierno a definir rápidamente cómo continuará la explotación de más de 1.000 km² de superficie hidrocarburíferainvolucrada en las tres áreas.
El proceso vuelve a poner en el centro del debate la estrategia energética de Tierra del Fuego, el futuro de sus concesiones y el papel que tendrán las empresas privadas y Terra Ignis en una actividad que atraviesa uno de sus períodos más críticos.
