Ushuaia 06 de marzo 2025.- En la provincia del “no me acuerdo” los problemas dan tres pasitos y se pierden. Pareciera ser que No hay memoria para resolver, ni compromiso para recordar. La agenda política se mueve al ritmo de las conveniencias y las promesas se quedan en ese primer pasito que nunca llega a destino.
- ¿Alguien se acuerda del radar británico en Tolhuin? Agenda Malvinas expuso ayer que hizo tres años que el gobernador le abría la puerta a LeoLabs. En los mismos días que era lanzada la campaña nacional “Malvinas nos une”, conmemorando los 40 años de la guerra, la gestión de Gustavo Melella no solo autorizaba la radicación de LeoLabs Limited, sino que iniciaba una etapa de colaboración para que la empresa de capitales británicos e irlandeses instalara un radar con capacidad militar en Tolhuin.
El primer documento público, tiene fecha del viernes 4 de marzo de 2022, cuando el Gobierno oficializaba a través del Boletín Oficial de la Tierra del Fuego Nº 5065, la aceptación de radicación de “LEOLABS LIMITED” por parte de la Inspección General de Justicia. “Una sociedad limitada privada registrada en el Reino Unido debidamente constituida y operativa en virtud de las leyes de Inglaterra y gales con domicilio social Fieldfisher, Riverbank House, 2 Swan Lane, Londres, Inglaterra”.
A párrafo seguido, también legalizaban al abogado Pablo Renan Bilbao, yerno de la por entonces Diputada Nacional Mabel Caparros y único miembro del bloque FORJA en la Cámara Baja del Congreso; como Representante Legal de la Sociedad en Argentina.
Un mes después, el 5 de abril la Dirección Provincial de Energía DPE, a cargo del Ingeniero Juan Manccini le abrió el expediente para que la Dirección Provincial de Energía realice una kilométrica extensión de red eléctrica hasta el predio. Y el 2 de junio; la Secretaría de Ambiente resuelve aprobarles “la Guía Aviso de Proyecto correspondiente a la construcción y funcionamiento de un radar Nidas 1D, a instalarse en la Ea. El Relincho del Municipio de Tolhuin”.
Instalado sin información clara ni explicaciones contundentes. Se pidió una comisión investigadora, se exigió transparencia, pero, en la provincia del “no me acuerdo”, el eco de esas solicitudes se perdió en el viento. Y El radar sigue ahí, como un recordatorio incómodo de las promesas olvidadas.
- ¿Y qué hay de la crisis energética en Ushuaia? La falta de inversiones en el sector energético durante más de dos décadas, combinada con una expansión inmobiliaria descontrolada, derivo en una crisis en el suministro. Tuvimos que atravesar prolongados cortes de luz en pleno invierno, provocando el enojo de los vecinos de Ushuaia. Quienes cuentan con mayor información y experiencia en materia energética, suponen que en la provincia del “no me acuerdo”, las palabras se diluyen y la oscuridad mas allá de nuevas promesas persistirá en este 2025.
- En Ushuaia, la ciudad se expande sin planificación y las obras necesarias brillan por su ausencia. Se discuten aumentos de impuestos mientras las calles siguen rotas y los barrios carecen de servicios esenciales. Seguramente se insistirá en la necesidad de crear un impuesto a los turistas, como si cargar más a quienes visitan la ciudad fuera la solución mágica.
Pero en este caso en la ciudad del “no me acuerdo”, el destino de esos fondos tal vez queden en el misterio y seguro continuará el pedido de mayor transparencia a una gestión, que en cada paso que da pareciera olvidar todo lo que se planteó como objetivos y poco se hizo, Ah pero en Modo campaña, la promesa vuelve a resurgir y a decir del Intendente “Este va a ser el mejor año de la gestión en 12 años”. 
- ¿Y tal vez, podemos preguntarnos? qué pasó, con la obra social de los empleados públicos? Endeudada y en crisis, arrastra problemas que afectan directamente a quienes dependen de ella para acceder a tratamientos médicos, medicamentos y servicios esenciales.
Se prometieron soluciones, pero la realidad sigue siendo la misma: pagos atrasados, prestaciones interrumpidas y afiliados desamparados. Hoy el reclamo es a quienes no aportan al sistema como activos, pero luego demandan atención como pasivos y mientras tanto, las deudas crecen, la incertidumbre también. Pero en la provincia del “no me acuerdo”, el tema desaparece muy rápido de la agenda, o se pisa con mayorías legislativas para no mirar para otro lado y así pasan los años.
- La constante interrupción de días de clase en las escuelas públicas de Tierra del Fuego, debido a las medidas de fuerza, es una realidad preocupante que, paradójicamente, no ha generado una reacción social y política contundente. La educación se ve afectada, los estudiantes quedan a la deriva y el conflicto parece no tener fin y la historia se repite año tras año, gestión tras gestión y hoy la respuesta es que estadísticamente somos una de las provincias que superamos el número de horas cátedras para garantizar el aprendizaje, Pero en la provincia del “no me acuerdo”, la preocupación y los anuncios de mejor calidad educativas, duran lo que un titular de diario.
Mientras tanto, el país también parece haber perdido la memoria. Durante el gobierno de Alberto Fernández, las promesas de federalismo y apoyo a Tierra del Fuego quedaron en discursos sin resultados concretos. Se habló de inversión en infraestructura, de fortalecimiento de la industria fueguina, pero la crisis económica y la inflación golpearon más fuerte que las promesas.
Con la llegada de Javier Milei, las expectativas de cambio continuan en anuncios que apuntan a la libertad, que evidentemente aún no convencen a una gran mayoría que lucha permenentemente en el día a día con el miedo y con la incertidumbre. Los ajustes continúan, se cuestionan los regímenes de promoción industrial, y los fondos destinados a la provincia llegan a cuenta gota o casi que no llegan. La narrativa nacional cambió, pero en la provincia del “no me acuerdo” las dudas y preocupaciones siguen siendo las mismas.
Se habla de reactivar la economía, pero los comerciantes y trabajadores siguen esperando políticas que les faciliten la vida. Los impuestos suben, las soluciones no llegan y, en lugar de gestionar, se pierde tiempo en discusiones que no resuelven absolutamente nada.
Y en medio de tantas promesas incumplidas, la gestión provincial busca una reforma constitucional, que mal aprobada buscaba el cambio de algunos artículos y ahora en este 2025, la apuesta subió “y quizás haya que repensar toda nuestra Constitución, dijo el gobernador. Una reforma que promete modernizar y adaptar la Carta Magna a los nuevos tiempos, pero que también despierta sospechas. Y vale la preguntarnos ¿Se busca realmente el progreso o se persiguen intereses personales y partidarios? En la provincia del “no me acuerdo”, las preguntas quedan sin responder y el debate se ahoga entre discursos vacíos, peleas de poder que incluyen a la Justicia Partidaria y promesas repetidas, que como se dieron en el ámbito municipal no le cambiaron la vida a ninguno de los vecinos y que si acomodaron a la política.
En la provincia del “no me acuerdo”, los pasos parecen desvanecerse. Un pasito para allá, ay, qué miedo que me da… Miedo de que nos acostumbremos a no recordar, a no exigir, a no esperar nada. Porque aquí, parafraseando a María Elena Walsh, los problemas dan tres pasitos y se pierden. Y con ellos, también se pierden las esperanzas.