Ushuaia 01 de septiembre 2025.- La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y la organización La Poderosa difundieron un relevamiento que expone la delicada situación que atraviesan nueve barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Corrientes y Tierra del Fuego, en materia de vivienda, servicios básicos y condiciones ambientales.

El estudio revela que el 50,2% de los hogares sufre hacinamiento, con entre dos y tres personas por cuarto, mientras que un 10,7% alcanza niveles críticos. En sectores como Isla Maciel o Yapeyú, los indicadores duplican o triplican el promedio nacional.En materia de servicios, solo el 15,9% de las viviendas accede de forma adecuada a agua, luz y saneamiento. La electricidad presenta la mayor precariedad: el 63% tiene conexiones informales y un 20% padece cortes al menos una vez al mes. Estas fallas provocaron la pérdida de electrodomésticos y, en algunos barrios, hasta el 10% de los hogares sufrió incendios vinculados con instalaciones defectuosas.

El relevamiento advierte además que el 90% de los hogares está expuesto a alto riesgo ambiental, debido a la presencia de plagas, acumulación de basura, cursos de agua contaminados y falta de espacios verdes.

El acceso al agua segura también es crítico: la mitad de las familias depende de conexiones informales y el 75% reportó que el suministro presenta olor, color o sabor extraño. Seis de cada diez hogares deben comprar agua embotellada, un gasto significativo para economías ya inestables.

El informe subraya una marcada feminización de los hogares —más del 60% está a cargo de mujeres— y una población infantil elevada: entre el 20% y el 30% de los habitantes tiene 14 años o menos, superando el promedio nacional.

ACIJ y La Poderosa señalan que la disolución de la Secretaría de Vivienda y la eliminación de programas como Procrear o el FISU por parte del Gobierno nacional profundizan la emergencia habitacional. Ante este escenario, ambas organizaciones exigen una respuesta estatal integral que garantice infraestructura, acceso a servicios y un entorno saludable para niñas, niños y adolescentes.