Ushuaia 29 de enero 2026.- Un nuevo ataque de perros asilvestrados, ocurrido esta vez en un establecimiento dedicado a la cría de llamas, volvió a poner en agenda una problemática histórica de Tierra del Fuego que continúa sin una solución estructural y afecta de manera directa al sector rural, la producción y a las familias que viven del trabajo en el campo.

La situación fue visibilizada por la presidenta de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, Lucila Apollinaire quien a través de un posteo público expresó su preocupación por la reiteración de estos episodios y por la falta de respuestas sostenidas a lo largo de los años.

En su mensaje, la dirigente remarcó que la producción agropecuaria forma parte de la identidad productiva de la provincia desde hace más de un siglo, y recordó que el problema de los perros asilvestrados lleva décadas sin una política de Estado que permita abordarlo de manera efectiva.

Según se indicó, los ataques ya no se limitan a ovinos o fauna silvestre, sino que también alcanzan a caballos, vacunos, guanacos y chulengos, lo que genera un impacto directo en la producción y en el equilibrio del ecosistema.

Desde el sector rural advirtieron que cada ataque implica pérdidas económicas, interrupción de procesos productivos y afectación al empleo directo e indirecto que genera la actividad agropecuaria en la provincia, poniendo en riesgo el arraigo y el sustento de numerosas familias.

Asimismo, se recordó que existen antecedentes de ataques de perros sueltos a personas, lo que suma una dimensión de seguridad pública a una problemática que hasta ahora no ha logrado una respuesta integral.La presidenta de la Asociación Rural también cuestionó el cumplimiento parcial de la Ley de Manejo de Poblaciones Caninas y señaló la necesidad de implementar políticas sostenidas que no dependan de gestiones circunstanciales.

El nuevo episodio vuelve a exponer la urgencia de avanzar en una estrategia provincial que articule control, prevención, tenencia responsable y protección de la producción rural, en un contexto donde el problema continúa creciendo y el campo vuelve a quedar expuesto.