Ushuaia 26 de febrero 2026.- Frente a la Casa de Gobierno, el secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF), Horacio Catena, rechazó con dureza la propuesta salarial del Ejecutivo provincial y la definió como “una condición de humillación”.

El dirigente cuestionó que la oferta pretenda sostenerse durante seis meses “mientras el costo de vida continúa en ascenso y el propio INDEC sincera los índices de inflación”. Además, sostuvo que los datos oficiales confirman lo que el gremio viene denunciando desde hace tiempo respecto del impacto real de la inflación sobre el poder adquisitivo docente.

Catena también apuntó contra lo que calificó como “doble vara oficialista”, al criticar la promoción mediática de las escuelas de verano mientras —según denunció— se precariza a quienes trabajan en esos espacios. “Queda bien mostrar las escuelas de verano, pero son compañeras y compañeros que no tuvieron otra opción que agarrar un trabajo más”, expresó.

En la misma línea, enumeró problemas de infraestructura en establecimientos educativos de la provincia: falta de agua, calefacción, cortes de luz y deficiencias en comedores. Para el dirigente, la preocupación oficial por el dictado de clases es “puro cinismo” si no se garantizan condiciones básicas.

El titular del SUTEF rechazó además el cierre de programas socioeducativos, al considerar que no son “adornos”, sino herramientas fundamentales en contextos de crisis. Mencionó iniciativas culturales, deportivas y de acompañamiento que, a su entender, brindan oportunidades a jóvenes que no pueden acceder a propuestas privadas. También defendió la continuidad de programas de género y diversidad, en el marco de la Educación Sexual Integral.

Catena destacó la rápida organización de la docencia para rechazar la oferta salarial y recordó el histórico acampe docente de hace diez años en el mismo lugar. “No hemos cambiado la bandera ni el discurso. Lo que estaba mal hace diez años está mal hoy”, afirmó.

En paralelo, cuestionó el avance de la reforma laboral en el Congreso nacional, a la que calificó como “un retroceso de 100 años”, y advirtió que cualquier modificación regresiva en el ámbito privado terminará impactando también sobre los trabajadores estatales.

Finalmente, convocó a movilizarse a la Legislatura durante la apertura de sesiones para exigir “más plata para educación y menos para los negocios”, y ratificó la continuidad del plan de lucha iniciado con un paro provincial de 48 horas. “Este plan no va a parar hasta que tengamos un salario digno y todos los compañeros y compañeras trabajando”, concluyó.