Ushuaia 04 de septiembre 2025.- Somos esposas de policías retirados de la Provincia de Tierra del Fuego. Decidimos alzar la voz porque nuestros hogares atraviesan una situación que ya no se puede ocultar: nuestros esposos y las pensionadas de la Caja Policial no han cobrado sus haberes correspondientes al mes de julio, agosto ni el S.A.C. del primer semestre.
Hablamos de hombres y mujeres que entregaron más de tres décadas de servicio, que vistieron con orgullo un uniforme y que aportaron cada mes a la Caja de Previsión. Hoy, tras una vida de sacrificio, son dejados de lado por resoluciones arbitrarias que modifican los cronogramas de pago y nos condenan a la incertidumbre.
Los haberes que se nos adeudan no son un privilegio: son de carácter alimentario. Con ellos pagamos comida, vivienda, medicamentos. Sin ese sustento, nuestras familias quedan desamparadas.
Mientras tanto, el Directorio de la Caja —conformado incluso por policías en actividad y retirados— continúa cobrando abultados sueldos gracias a los mismos aportes que hoy no se devuelven en forma justa a quienes corresponden.
La Constitución Provincial es clara: los haberes jubilatorios y de retiro son intangibles e irreductibles. No pueden ser postergados por malas administraciones ni caprichos políticos.
Por eso, no pedimos un favor: exigimos que se cumpla la ley y se respete la dignidad de quienes entregaron su vida al servicio de la seguridad.
Hoy no se pagó a los retirados que ingresaron antes de 1991. Mañana, ¿quién será el próximo en quedar afuera?
Nos duele, nos indigna y nos moviliza. Pero no vamos a callar. No por nosotros, sino por nuestros esposos y por la memoria de todos los policías que alguna vez defendieron esta provincia con honor.
Pedimos a la sociedad que nos acompañe, que no permita que se normalice la impunidad y el encubrimiento.
Con respeto, pero con firmeza,
Esposas de policías retirados de Tierra del Fuego