Ushuaia 11 de julio 2025.- Luego de más de dos décadas, el SENASA habilitó el ingreso de carne con hueso desde zonas con vacunación contra la fiebre aftosa hacia regiones donde la enfermedad se encuentra controlada sin uso de vacunas. La decisión, oficializada mediante la Resolución 460/2025, revierte una prohibición vigente desde 2002, cuando la Patagonia fue declarada zona libre de fiebre aftosa sin vacunación.
La medida generó un inmediato rechazo por parte de sectores productivos, sanitarios y logísticos del sur del país, que advirtieron sobre los riesgos para el estatus sanitario de la región y sus implicancias en el comercio internacional. A los pocos días, esas advertencias comenzaron a confirmarse: la Patagonia perdió el estatus que habilitaba la exportación de carne con hueso a Chile, y la Unión Europea anunció una revisión del caso con nuevas auditorías en agenda.
“Estamos incorporando riesgo donde antes no lo había”
Desde FINNOVA dialogamos con Lucila Apolinaire, presidenta de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, quien fue clara al identificar los puntos críticos de la medida. “Lo que cambia con esta resolución es que ahora puede ingresar carne con hueso desde el norte del país a nuestra región, que hasta ahora estaba resguardada. En el caso de los bovinos, se permite el ingreso del asado con hueso plano; pero en otras especies, como ovinos y porcinos, se autorizó también el ingreso de hueso redondo, que representa un riesgo mucho mayor porque puede contener virus en la médula”, explicó.
Apolinaire advirtió que el cambio normativo compromete el estatus sanitario no solo de Tierra del Fuego, sino de toda la Patagonia y el Valle de Calingasta, una de las pocas zonas del país que gozan de esta certificación sanitaria. “Ya lo vivimos. Cuando hubo un brote en el país, tardamos dos años en volver a cruzar la frontera para llegar al continente. Y esto puede pasar otra vez, como ya pasó este año en países como Alemania, Turquía o Hungría”, señaló.
¿Una decisión técnica o un intento de vaciar stock?
El productor y exministro Mariano Viaña, figura clave en la redacción de la Ley 19.640 y referente histórico del desarrollo ganadero en la isla, fue incluso más tajante: “Es una falacia. Nos van a enviar carne que no tiene colocación en el norte. Y no vamos a tener ningún beneficio real”. En su visión, el objetivo de fondo no es reducir precios, sino liberar stock no exportable, como la carne recientemente rechazada por países como México.
Viaña añadió que, desde el punto de vista logístico, la implementación misma de la medida es inviable en Tierra del Fuego: “Chile no permite el ingreso de carne con hueso, y es el único corredor terrestre hacia la isla. A menos que exista un convenio binacional —que no hay— esa carne no podrá ingresar. Tampoco por vía aérea o marítima, donde los costos serían aún más altos”.
La pérdida de una ventaja construida con esfuerzo
Pero más allá de los aspectos económicos, lo que se pone en juego es un diferencial productivo de largo plazo. Viaña recordó lo que significó alcanzar el estatus sanitario actual: “Yo estuve cuando hubo que sacrificar ganado en María Behety. Se cavaron pozos con topadoras y se ametrallaron animales para contener la enfermedad. En Ushuaia pasó lo mismo. Esa historia de sacrificio nos dio el estatus que hoy quieren tirar por la borda”.
En este mismo sentido, Apolinaire advirtió que el país parece moverse en dirección opuesta a la tendencia regional: “Mientras Brasil, Bolivia y próximamente Paraguay avanzan hacia un estatus libre de aftosa sin vacunación —equiparándose con la Patagonia—, Argentina parecería ir hacia atrás. Estamos nivelando para abajo, en vez de mejorar los estándares del resto del país. Y eso podría significar volver a infectar el sur, que con tanto esfuerzo logramos mantener sano”.
Una industria que tiene un rol estratatégico
Aunque la ganadería no representa un sector mayoritario en términos de empleo en la provincia, su rol estratégico es insustituible. “Generamos soberanía, producimos alimentos de calidad, en un mundo que necesita comida. No podemos sembrar soja acá. Esta es una de las pocas actividades que pueden sostenerse si otras políticas —como la 19.640— caen”, señaló Apolinaire.
Viaña coincide: “En vez de destruir lo poco que tenemos, deberíamos estar discutiendo cómo fomentar una industria frigorífica regional eficiente, con inversión y valor agregado local. Esa sería una verdadera política de reducción de precios, sin poner en riesgo nuestra sanidad”.
Ambos referentes advierten que la Resolución 460/2025 no es solo un retroceso sanitario, sino un golpe estructural a una provincia que construyó con esfuerzo su estatus diferencial. El principal punto de alarma es la autorización del ingreso de hueso redondo en ovinos y porcinos, que podría contener el virus de la fiebre aftosa en la médula. En un territorio que no vacuna y ha mantenido condiciones excepcionales de sanidad durante más de dos décadas, cualquier flexibilización representa un riesgo innecesario —incluso para la fauna silvestre, como los guanacos.
Ese riesgo ya se tradujo en consecuencias concretas: Chile suspendió las importaciones de carne con hueso y la Unión Europea anunció una revisión del estatus sanitario patagónico, lo que confirma que el impacto no es solo local, sino geopolítico y económico. Para Tierra del Fuego, donde cada sector estratégico cuenta, el daño puede ser profundo y difícil de revertir.
Fuente: WWW.FINNOVAFUEGUINA.AR
