Ushuaia 20 de noviembre 2025.- La jubilada fueguina Mirta Torres, residente en Córdoba, describió una “profunda preocupación” por el abrupto cambio de prestador de OSEF, que dejó a miles de afiliados —especialmente adultos mayores— sin certezas sobre su cobertura médica.

Torres relató en Entre Nosotros que la reunión informativa con autoridades fue “caótica” y mostró el nivel de desprotección actual: personas mayores en escaleras, pacientes en sillas de ruedas y una total falta de claridad sobre los alcances del convenio con Sanos, una prepaga que reemplaza temporalmente a APROSS, pese a no ofrecer reciprocidad ni la red de servicios que tenían antes.

“Esto es una decisión política: cuidar la salud de los jubilados o no”, afirmó. Señaló que la ruptura del convenio con APROSS —por una deuda superior a los 4.000 millones de pesos— dejó a personas con cirugías programadas y tratamientos crónicos en medio de la incertidumbre: “Hay gente con cáncer que no sabe si va a tener cobertura”.

“No entiendo cómo hicieron este convenio por solo dos meses”

Torres también expresó su desconcierto sobre el carácter provisorio del acuerdo:

“Si el arreglo es por dos meses, ¿era necesario este trastorno? ¿No era más razonable pagar la deuda o acordar algo transitorio sin dejar a la gente desamparada?”.

Según la información transmitida a los jubilados, pasado ese plazo se abriría una licitación para elegir un nuevo prestador, lo que aumenta aún más la incertidumbre:

“No sabemos si esto va a funcionar, no sabemos qué va a cubrir y tampoco sabemos qué viene después”.

El plan asignado a los afiliados sería el más básico de Sanos, lo que genera temor por las prestaciones limitadas y la falta de red en muchas ciudades del país. Además, el acuerdo sería solo por dos meses, lo que aumenta el desconcierto.

“Necesitamos empatía. No somos números: somos personas enfermas que no pueden quedar a la deriva”, reclamó Torres.