Ushuaia 22 de julio 2026.- El presidente de la Federación de Cámaras de Turismo de la República Argentina (FEDECATUR), Ángel Brisighelli, destacó el fuerte repunte de la actividad turística en Ushuaia durante las últimas semanas, aunque advirtió que la falta de servicios y de infraestructura continúa condicionando el desarrollo del sector.
En diálogo con El Cronista Urbano, Brisighelli señaló que, tras un junio con muy bajo movimiento, la temporada invernal “se despertó” y actualmente se observa una importante ocupación hotelera y un fuerte movimiento en las calles, con una creciente presencia de turistas brasileños.
“Pasamos de un junio realmente bajo a una temporada de invierno que está teniendo un pico de movimiento importante. Hay niveles de ocupación importantes en los hoteles y se nota en la calle, en los negocios y en los idiomas que se escuchan, principalmente el portugués”, sostuvo.
Frente al planteo de que el turismo debe convertirse en una política de Estado, el titular de FEDECATUR marcó una diferencia entre las declaraciones políticas y las acciones concretas.
“Una política de Estado es algo que se ve en la práctica. Una declaración ampulosa de que vamos a declarar al turismo como política de Estado es eso nada más. Hay que ver cómo funciona y cuál es la productividad de las distintas gestiones en función de esto”, afirmó.
En ese sentido, consideró que a lo largo de los años hubo gobiernos “más pro turismo y otros que ignoraron más” al sector, pero sostuvo que todavía no existe una verdadera política de Estado sostenida en el tiempo.
“El turismo no necesita explicaciones, necesita que no haya problemas”
Brisighelli cuestionó especialmente el impacto que tienen las fallas en los servicios públicos sobre la imagen de Ushuaia como destino turístico. En particular, se refirió al corte generalizado de energía que afectó a la ciudad durante el último fin de semana.
“Nosotros no necesitamos una explicación. Necesitamos que no haya problemas”, afirmó.
El dirigente turístico describió las consecuencias que puede sufrir un visitante alojado en establecimientos pequeños que no cuentan con grupos electrógenos: falta de luz, calefacción, agua, internet y servicios básicos durante largas horas.
“Ese pasajero se lleva una imagen de la ciudad que precisamente no es la más publicitaria”, advirtió, y agregó que la situación se agrava cuando el turista sale a recorrer la ciudad y encuentra calles oscuras y comercios cerrados.
Para Brisighelli, la crisis energética no es solamente un problema del turismo, sino una limitación para el conjunto de la economía fueguina. En ese marco, planteó dudas sobre la disponibilidad futura de gas para la nueva generación eléctrica proyectada para Ushuaia.
“Podemos construir una turbina nueva, pero tenemos que preguntarnos si tenemos garantizado el gas para hacerla funcionar. Si no tenemos el gas disponible, ese gas va a quedar no disponible para otras actividades”, señaló.
También mencionó como ejemplo el proyecto de ampliación de la capacidad de transporte del Cerro Castor, que —según indicó— se encuentra condicionado por la falta de disponibilidad energética.
“El turismo es una actividad genuina y no depende de un decreto”
El presidente de FEDECATUR defendió el peso económico del turismo y remarcó que se trata de una actividad genuina, que no depende de decisiones políticas coyunturales.
“El turismo no depende del humor de un funcionario en Buenos Aires que firme un decreto o que lo deje de firmar”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que en Ushuaia el turismo tiene un peso significativo en la generación de empleo directo e indirecto y que, por sus características, no es una actividad excluyente respecto de la industria u otros sectores productivos.
Para Brisighelli, el Estado debe garantizar condiciones básicas para que el turismo pueda desarrollarse: seguridad, educación y capacitación, servicios públicos e infraestructura.
“El turismo no le pide demasiadas cosas al Estado más allá de que cumpla su rol clásico: que haya servicios públicos disponibles y que la infraestructura básica esté disponible”, resumió.
Preocupación por el muelle de catamaranes
Durante la entrevista, Brisighelli también manifestó su preocupación por el estado del muelle auxiliar de catamaranes del puerto de Ushuaia, actualmente fuera de servicio.
“Hoy no tenemos soluciones, ni de corto plazo ni de largo plazo”, advirtió.
El empresario explicó que las empresas continúan operando en el muelle principal, pero que esa alternativa dejará de ser posible cuando comience la temporada de cruceros, en octubre.
“Cuando empiece la temporada de cruceros nos echan de ahí. Y ahí empieza el problema de a dónde nos van a mandar”, señaló.
Brisighelli sostuvo que el sector propuso una reparación de emergencia que podría haber permitido resolver la operación de la próxima temporada, pero que la iniciativa no fue aceptada.
Al mismo tiempo, reclamó una solución definitiva para un muelle que, según afirmó, presenta un deterioro estructural muy importante.
“Por lo menos el 50% del muelle está en un estado de deterioro altísimo. No tiene soluciones: hay que desarmarlo y hacer algo nuevo en ese lugar”, aseguró.
El titular de FEDECATUR atribuyó parte del deterioro a problemas de diseño y a la falta de mantenimiento durante años. También cuestionó que los proyectos de infraestructura portuaria no siempre contemplen las necesidades concretas de las empresas que operan diariamente en el lugar.
“Nos preocupa que se esté haciendo un proyecto en Buenos Aires sin conocimiento de la idiosincrasia operativa local y de las necesidades de las empresas”, sostuvo.
Finalmente, remarcó que el puerto debe planificarse teniendo en cuenta el enorme flujo de pasajeros que movilizan los catamaranes durante determinados momentos del día.
“En un día cualquiera entran entre 1.500 y 2.000 personas a los catamaranes. Cualquier cosa que se haga tiene que planificarse con un movimiento de gente muy importante”, concluyó.
