Ushuaia 17 de octubre 2025.- El presidente de la Federación de Cámaras de Turismo de la República Argentina (FEDECATUR), Ángel Brisighelli, se refirió a la crítica situación del puerto de Ushuaia tras conocerse un nuevo informe técnico sobre sus condiciones operativas. En declaraciones al programa El Cronista Urbano, señaló que las deficiencias estructurales no son recientes, sino que arrastran más de dos décadas de abandono y falta de mantenimiento.
“La situación general del puerto lamentablemente no es nueva. Hay falencias que vienen de hace 20 años, mucho antes de esta gestión, de la anterior y de la anterior. En distintos momentos hubo inspecciones que marcaron los mismos problemas, pero nunca tuvieron trascendencia pública”, explicó Brisighelli.
El dirigente remarcó que los informes técnicos actuales no difieren de los realizados hace años. “No es lo mismo tener una falencia en 2005 que volver a tenerla en 2025. Eso demuestra que pasaron 20 años sin solucionarla”, apuntó.
Brisighelli diferenció entre el aspecto técnico del problema —que considera “real y grave”— y su eventual utilización política en tiempos de campaña electoral. “El problema existe desde hace décadas. Lo nuevo es la publicidad del tema. Si alguien usa esto políticamente, es otra historia, pero las deficiencias del puerto están desde mucho antes de que los candidatos actuales siquiera pensaran en dedicarse a la política”, señaló.
Respecto de los inconvenientes más notorios, mencionó el deterioro de la carpeta del muelle, la falta de señalización y la rotura de defensas en el sector tres del puerto. “Son problemas que cualquiera que trabaje allí puede ver. Incluso recuerdo que hace muchos años un jefe de Prefectura llegó a decirle al presidente del puerto de entonces: ‘ayúdenme a no tener que clausurarlo’”, recordó.
“El puerto ha tenido falta de vocación para solucionar sus problemas”
El titular de FEDECATUR lamentó que el puerto haya mantenido durante años una actitud pasiva frente a sus deficiencias. “El puerto ha sido poco proactivo en la búsqueda de soluciones. Hay una cultura general de no resolver los problemas. Y eso genera desconfianza en quienes deben decidir inversiones o colaboraciones”, expresó.
Brisighelli también señaló que el deterioro no puede atribuirse únicamente a las gestiones políticas recientes. “La estructura del puerto tiene solo dos cargos políticos, el presidente y el vicepresidente. El resto es planta permanente. Si durante 20 años no hubo cambios, es porque la estructura administrativa tampoco tuvo la vocación de mejorar”, sostuvo.
Pese a las críticas, valoró la obra de ampliación del puerto impulsada en la actual gestión. “La administración de Murcia hizo una obra muy importante con la ampliación, y ahora está mejorando los accesos. Pero quedan muchísimos problemas que vienen de muy lejos”, reconoció.
Tarifas desmedidas y riesgo de intervención
Otro de los puntos que generó preocupación en el sector turístico es el fuerte aumento de las tarifas portuarias. “Las tarifas subieron de forma desmedida. El ingreso de vehículos al puerto aumentó un 1600% respecto al año pasado, y el uso frecuente para los catamaranes un 500%. Esto en un contexto donde la inflación anual ronda el 35%. No se siente ninguna baja, al contrario, se agrava”, advirtió.
El dirigente indicó que los incrementos no se traducen en mejoras del servicio y que la política tarifaria es “arbitraria” y “sin consideración hacia los usuarios”.
Consultado sobre la posibilidad de que Nación intervenga el puerto, Brisighelli recordó que la infraestructura es de propiedad nacional. “La provincia tiene delegada su administración, pero el puerto es propiedad de la Nación. Ojalá no se llegue a una decisión de ese tipo, aunque es una posibilidad más dentro de un abanico que hoy preocupa”, dijo.
“Hay que evitar que alguien se canse de ver los mismos informes”
Finalmente, Brisighelli llamó a las autoridades a encarar una política sostenida para revertir el deterioro. “El puerto de Ushuaia ha tenido abandono, falta de interés y de trabajo, sin importar el signo político de las gestiones. Si no se empieza a atacar el problema, en algún momento alguien se va a cansar de ver informes que dicen siempre lo mismo”, concluyó.