Río Grande 01 de agosto 2025.- Carlos Margalot, secretario de Finanzas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en Río Grande, trazó un panorama crítico y cargado de tensión en la antesala de la reunión paritaria convocada por el Gobierno provincial para el próximo 8 de agosto en Tolhuin. Según adelantó en declaraciones a ((La 97)) Radio Fueguina, el encuentro será la primera instancia formal de negociación salarial tras más de dos meses sin avances concretos.

“Nos notificaron en un Zoom que julio estaría complicado para recursos. Todos los sindicatos dejamos claro que la mesa debe reabrirse, y si no ocurre, iremos a medidas de acción directa. Dos meses sin respuestas son demasiado”, remarcó Margalot, señalando que la última instancia fue una mesa técnica virtual que calificó de “insatisfactoria”.

Las recientes declaraciones del ministro de Economía, Francisco Devita, quien justificó la falta de aumentos por la necesidad de un ajuste estatal, generaron aún más malestar en los trabajadores. “Sus números siempre muestran dificultades, pero los trabajadores no pueden esperar. El empleo público es el más castigado”, afirmó el dirigente.

Los datos que aporta ATE revelan la magnitud del reclamo: un ingresante cobra actualmente $760.000, mientras que un profesional con 20 años de antigüedad no supera los $1.100.000 netos. Margalot los contrastó con acuerdos paritarios en sectores como el petrolero o bancario, que cerraron aumentos entre el 140% y 170% anual. “Un 2% para nuestro sector es nada. La inflación real cuadruplica los datos oficiales”, advirtió, haciendo foco en la suba imparable de alquileres, combustible y alimentos.

Pese a las marchas y asambleas informativas ya desplegadas por ATE, la convocatoria a la mesa del 8 de agosto postergó medidas más drásticas. Sin embargo, Margalot fue tajante: “Van a venir con una propuesta salarial, porque es una paritaria, no una técnica. Eso da expectativa, pero si no es seria, no descartamos nada”.

En sus críticas, también apuntó contra el Gobierno nacional: “Las provincias no alineadas con el Presidente reciben menos fondos. Si la obra pública está paralizada, al menos que lo poco que ingrese se destine a salarios”.