Ushuaia 05 de diciembre 2025.- La delegada de ATE en el Centro Infantil Integrado Amanda Beban, Claudia Barreto, realizó durísimas declaraciones sobre el estado edilicio del establecimiento y la falta absoluta de respuestas del Gobierno provincial. Asegura que el personal está “cansado de reclamar” y que la situación se agrava día a día sin que ningún funcionario intervenga con soluciones concretas.
“Minimizan todos los problemas, esperamos a que la bomba explote y ni así se hacen cargo”, afirmó Barreto, tras el episodio ocurrido esta semana con un termotanque que presentaba pérdidas de gas y obligó a la intervención de Bomberos y Camuzzi. Pero, según relata, lo que más molestó al Gobierno no fue el riesgo que corrieron los niños y el personal, sino que la noticia se difundiera en los medios.
“Estaban más enojados porque salió en los medios que por el peligro real. Dijeron que eran sólo cinco niños, como si eso importara. Con un niño o con un trabajador es grave igual”, sostuvo la delegada.
“Nadie se hace cargo: funcionarios sobran, soluciones no”
Barreto denunció que el centro convive con problemas edilicios hace años, pero las autoridades sólo intervienen cuando ocurre una situación crítica. “Tenemos muchos funcionarios arriba, pero nadie da respuestas. A veces son arreglos mínimos que no se hacen porque nadie compra ni un tornillo”, señaló.
Recordó que en 2023 la institución sufrió dos explosiones de cañerías, advertidas durante meses sin que nadie tomara medidas. “Siempre somos los exagerados. Hasta que reventó el caño y recién ahí se movieron”, dijo.
Mientras tanto, los trabajadores conviven con enchufes en corto tapados con cinta, puertas que se caen por falta de tornillos, salas cerradas por falta de personal y una lista interminable de fallas no atendidas.
Críticas directas al Gobierno de Melella
La delegada fue tajante al responsabilizar al Gobierno provincial por el deterioro constante de la institución:
“Con este gobierno de Melella, con las dos gestiones, venimos en decadencia total. No es culpa de los trabajadores, es culpa de la dejadez del Estado.”
Señaló además que el Ministerio de Trabajo no responde a las denuncias, atribuyéndolo a su alineamiento político:
“El Ministerio de Trabajo es obsecuente del gobierno, no vienen nunca. Mandamos notas y ni aparecen.”
También cuestionó la actitud de las funcionarias del área de Educación, Chaperón y Castillo:
“Vienen, escuchan, hacen circo y se van. Son unos caraduras. Si no van a trabajar, que se vayan y dejen el lugar a alguien que sí quiera dar respuestas.”
Temor y hartazgo del personal
Barreto aseguró que los trabajadores están “agotados y preocupados”, no solo por sus condiciones laborales sino por la seguridad de los niños y las familias.
“Hasta que no pase una tragedia, no reaccionan. Y si pasa algo, la responsabilidad cae sobre el personal, mientras los funcionarios siguen cobrando sueldos millonarios”, manifestó.
El gremio exige ahora una verificación total del sistema de gas y de todo el edificio, y convocó a una reunión urgente para definir medidas.
“Esta institución debería estar llena de niños, pero el abandono la está vaciando”
La delegada lamentó que el centro —históricamente fundamental para cientos de familias trabajadoras— hoy se encuentre en una situación crítica:
“Entrar al jardín es una depresión. Salas cerradas, enchufes con cinta, paredes despintadas. Y cuando alguien quiere donar pintura, tampoco nos dejan aceptarla. Es una vergüenza.”
Barreto concluyó con un mensaje directo al Gobierno:
“Que dejen de hacernos perder el tiempo. Tomemos las cosas en serio. Las familias necesitan el jardín y nosotros queremos trabajar bien.”